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El conserje fue quien me inició.
Fecha: 05/04/2026, Categorías: Gays Autor: danisampedro91, Fuente: RelatosEróticos
... Mientras acariciaba la entrada de mi ano, con un dedo empezó a presionar a la vez que me susurraba que me relajase. Así, así, deja que tu culito se abra, me decía introduciéndome uno de sus dedos por el culo. Me estremecí al notar como me entraba el dedo por el culo haciendo que mi esfínter cediese, pudiéndome relajar cuando ya todo su dedo estuvo dentro. Sentía el dedo dentro de mí, era algo raro, tenía una sensación extraña, no me dolía ni era molesto. Notaba como el dedo hurgaba en mi interior haciendo que el esfínter cada vez se abriera más. Así, así, deja que se vaya abriendo el culito, me susurraba hurgando con su dedo dentro de mi culo. Ya el esfínter se había dilatado dejando pasar otro de aquellos largos y gordos dedos. Prácticamente casi me tenía preparado el conserje para darme por el culo, convirtiéndome en su hembrita, cuando viendo como mi esfínter ya dejaba pasar sus largos y gordos dedos y yo no dejaba de gemir agarrado a su polla, sacando sus dedos de mi abierto y dilatado culito, llevó sus manos a mi cabeza y a la vez que con una mano me empujaba por el hombro hacia abajo, dejando la otra en mi nuca, me decía que me agachase y le chupase la polla. Anda, métela en la boca y chúpala como si fuera un chupa-chus, me decía empujándome para que me agachase. Yo que lo estaba deseando, poniéndome de cuclillas llevé mi boca a aquel enorme rabo que nervioso y excitado aguantaba con mis manos. Nada más acercar mi boca al gordo capullo, sacando mi lengua ...
... la empecé a pasar por la punta, lamiéndola, haciendo que el conserje gimiera a la vez que sujetaba mi cabeza con sus manos. ¡Ohhh! ¡ooohhh que gusto! Así, así, ¡ooohhh que lengüita! Gritaba revolviendo sus manos en mi pelo mientras yo no dejaba de pasar mi lengua por todo aquel gordo capullo. Abre la boquita y métela en la boca, anda abre bien la boca, me decía el conserje a la vez que empujaba mi cabeza tratando de que aquel enorme rabo fuese entrando por mi boca. Abrí la boca todo lo que pude, empezando a chuparle la gorda cabeza de aquella enorme polla. Dios, aquella polla era demasiado grande, apenas me cabía en la boca, ya era complicado tragarme aquel enrojecido y gordo glande, pero yo abría y tragaba todo lo que podía. Los ojos me lloraban y las babas me caían por la barbilla y pecho, me sujetaba con una mano a la enorme polla del conserje, mientras con la otra no dejaba de acariciarle los gordos cojones que le colgaban. Así mi niño así, abre bien la boquita me gritaba una y otra vez el conserje introduciéndome todo lo que podía la polla en la boca, haciendo que se la chupase. Ya llevaba un buen rato chupándole la polla y empezaba a estar cansado de estar de cuclillas, aquello ya más que una mamada estaba siendo una follada a mi boca. Sujetando mi cabeza con sus manos enredadas en mi pelo, empujaba una y otra vez mi cabeza a la vez que impulsaba su pelvis, haciéndome tragar todo lo que podía aquella polla, yo que ya estaba que no podía más, noto como su polla ...