1. Esposas desesperadas (parte 3)


    Fecha: 05/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: JORGEFAG, Fuente: CuentoRelatos

    ... que me des un tour por tu casa, para conocerla; al tiempo que la colocaba sobre el enorme cabezón de su palo, pero esta vez en lugar de apuntar hacia la vagina, la apunto hacia el botoncito rosado del ano de ella.
    
    Daniela quiso reclamar, diciendo ¡por ahí no, Don Raúl!, que me va a doler; a lo que el plomero contesto: ni modo señora, usted dijo que toda la tubería iba a quedar reparada y así va a ser, mientras asestaba un golpe seco hundiendo el enorme tronco dentro del diminuto agujero de ella.
    
    A pesar que una enorme cantidad de fluidos vaginales había escurrido hacia su pequeña entrada y que el enorme camote de Don Raúl estaba empapado en fluidos de Daniela, la entrada del tronco dentro del culito de ella fue muy doloroso, haciendo que ella sintiera como si las paredes interiores de sus entrañas se fueran desgarrando.
    
    Don Raúl la ensarto hasta la empuñadura, dejándola así inmóvil, mientras le decía: deja que tu culo se acostumbre a mi tamaño, mientras comenzó a caminar con ella ensartada por el resto de la casa, pasando primero por el comedor, pregunto: ¿a ver puta, que es aquí?
    
    A lo que Daniela respondió: es el comedor; muy bien dijo Don Raúl ¿y ya te cogieron aquí?; a lo que ella inmediatamente contesto: todavía no.
    
    Pues entonces ya es hora de que te cojan aquí, y como si no pesara nada la levanto con sus enormes brazos y la subió para dejarla caer sobre el miembro erecto, provocando un grito en Daniela, quien pensó que volvería a ser doloroso, pero ...
    ... empezaba ya a ser placentero.
    
    Don Raúl al darse cuenta le dijo: ya no te duele verdad, ¿cuántos años que no te cogen aquí?, Daniela respondió, pues lo que tengo de casada 20 años, a lo que el plomero le advirtió: van a ser 20 vergazos que te tocan aquí y comenzó a subirla y bajarla como si no representara esfuerzo alguno.
    
    La Señora Daniela comenzaba a disfrutar esas escaladas sobre la tranca dura de Don Raúl, sintiendo como ese enorme fierro candente le perforaba las entrañas una y otra vez hasta llegar a 20. Mientras gemía en cada uno de esos embates.
    
    Cuando termino la cuenta, camino hacia la sala, haciendo de nuevo la pregunta: ¿hace cuanto tiempo que no te cogen aquí? A lo que Daniela contesto en automático: 20 años
    
    Entonces serán otros 20 vergazos aquí, comenzando de nuevo el paseo del delicado cuerpo de Daniela sobre el enorme miembro, ella ahora gozaba de cada una de las embestidas realizadas por el plomero, su ano se había dilatado lo suficiente y comenzaba a disfrutar de esa experiencia nueva para ella.
    
    Otra vez se realizó la cuenta del 1 al 20, mismas veces que el cuerpo de Daniela subió y bajo sobre el camote duro del plomero, que se lo estaba ensartando por el ahora gran orificio.
    
    Daniela solamente disfrutaba de las arremetidas del plomero sobre su culito, gemía y gritaba meneando la cabeza de un lado al otro mientras se completaba la cuenta.
    
    Nuevamente camino el plomero esta vez al cuarto de huéspedes realizando de nuevo la misma pregunta y ...
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