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La noche que cambió mi vida 1
Fecha: 06/04/2026, Categorías: Bisexuales Autor: Josh, Fuente: TodoRelatos
... totalidad de mi mano la circunferencia de su falo, pude notar como, además de no abarcarla totalmente, su poder y virilidad. Me impresionó la suavidad cuando Inicié un lento movimiento de bajar la piel hasta descapullarla por completo. Era soberbia, su glande redondo y terso. Brillaba debido a los jugos de su líquido preseminal. Desprendía un olor intenso, aunque no desagradable a macho. - Así no vas a terminar en toda la noche, se te cansará la mano. Me dijo moviendo las caderas buscando mayor fricción. - Calla y déjame a mí, soy un profesional de las pajas, estoy casado. - jajaja vale, confiaré en tu profesionalidad. - EEEhh, cuidado con lo que dices, esta la primera polla que cojo, sin contar la mía, claro. - Vaaale, haz que me corra. Extrañamente me excitaron sus palabras, mi polla se removió dentro de mis calzoncillos. - Gastas una buena herramienta. Comenté embelesado casi sin querer. - También te sorprenderá cuando me corra, ya lo verás. - Igual te lo tienes muy creído. Dije mientras mi mano subía y bajaba rítmicamente. - Ahhhh, eres bueno, va a ser verdad que eres un experto en pajas. - Shhhh calla y concéntrate, quiero ver salir esa cantidad de semen de la que tanto presumes. - Mmmm, siiii, más rápido, ahhhh joder me viene. Ahhhhhhh Su polla se endureció y agrandó, preludiando lo que estaba por venir. Fue entonces cuando paré de meneársela, posando la mano en la base y presionando la verga para que siguiera vertical. - ...
... Ahhhh no pares. Sigue cabrón. Le acaricié la polla sin llegar a bajar la piel. Sus palpitaciones anunciaban una corrida inminente. - Pídemelo por favor. - Siiiii, por favor, por favor. Sus caderas se movían buscando el roce de mi mano con su polla. - Dime, ¿a que soy bueno? - Eres el mejor ahhhh, por favor acábamela. Te lo ruego. - Vaaaale prepárate. En ese momento moví rápidamente la mano de arriba abajo hasta que comenzó a salir semen a raudales, como nunca había visto. Los primeros latigazos alzaron el vuelo y, haciendo un amplio arco, cayeron en cuello y pecho, a estos les siguieron otros cuatro o cinco más que conseguí orientar al pecho, donde dejaron un reguero pronunciado, los últimos, al fin más mansos, se posaron en su estómago y resbalaron por el tronco hasta llenármela mano de lefa. Reduje el ritmo hasta que cesaron las convulsiones de polla y cadera y exprimí hasta la última gota. Por fin se reblandeció quedando morcillona en su bajo vientre. Me impactó el peso. Siro pareció haberse desmayado, las facciones de su rostro reflejaron una laxitud total. El orgasmo lo había dejado completamente relajado - Joder, voy a tener que reconocer que no era un farol, menudo surtidor tienes. Te has deslechado a base de bien. Estoy asombrado. No hubo respuesta, su semblante era de estar profundamente dormido. Sin embargo, el semen, diseminado por todo su torso amenazaba con manchar las sábanas. No podía permitir que quedara ningún rastro de aquello. ...