-
Viendo a su esposa hacer porno
Fecha: 06/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: EDOWA, Fuente: TodoRelatos
... cuello. Sus ojos recorrían la escena con frialdad profesional, evaluando cada ángulo, cada expresión, cada detalle del desastre húmedo que tenía delante. Finalmente, dejó escapar un comentario seco: —Eso estuvo muy bien, pero creo que se dejaron llevar… yo no pedí en ningún momento que se corrieran. Mike, aún sudando y recuperando el aliento, se rascó la nuca con incomodidad. Sus músculos tensos ahora relajados, su verga aún temblando ligeramente por la adrenalina. —Lo siento —dijo, con un hilo de sonrisa nerviosa—. Es solo que… yo era gran admirador de ella en su época de modelo de lencería. Jorge, apoyado en el respaldo del sofá, todavía respirando con fuerza, soltó una risa nerviosa y se encogió de hombros. —Yo también… jeje, lo siento —dijo, con una chispa de vergüenza—. Era solo el personaje, supongo. Raúl, rojo hasta la raíz del cabello, seguía sentado al borde, la verga aún dolorosamente sensible por su propia masturbación. Bajó la mirada y murmuró, apenas audible: —Yo… yo también lo siento —su voz temblaba, la vergüenza llenando cada palabra—. El silencio que siguió fue pesado. El olor a sexo, sudor y fluidos llenaba la habitación, mezclado con el sabor metálico de la adrenalina en el aire. Keyla, todavía boca arriba, respiraba con dificultad, intentando procesar la montaña rusa de sensaciones que había vivido, mientras sus ojos se movían entre los hombres, comprendiendo sus disculpas pero también la intensidad con la que la habían ...
... usado. Damián finalmente bajó la cámara y la guardó, con un gesto de aprobación profesional, aunque sin dejar de lado la frialdad característica de alguien que había presenciado incontables escenas como aquella. —Bien —dijo Damián, cruzando los brazos mientras miraba a todos con aire de director—. Por el día de hoy creo que es suficiente, continuaremos mañana con la película. Raúl se incorporó un poco, aún con la respiración agitada y la vergüenza marcada en su rostro. —¡Eh! ¿Habrá más? —preguntó, la mezcla de curiosidad y nerviosismo evidente en su voz. —Claro que sí —respondió Damián con tranquilidad—. Esto es solo una escena, nada más, y usted firmó con Culiovers Studios para una película. —Yo… no sabía eso —dijo Raúl, rascándose la nuca con una sonrisa nerviosa, aún rojo como un tomate—. Jeje… Keyla, sentada en el sillón con el cabello todavía húmedo y el cuerpo brillante de sudor y fluidos, los observaba con una mezcla de diversión y complicidad. Sus enormes tetas descansaban sobre su abdomen mientras sus piernas se estiraban perezosamente, y su rostro aún mostraba los rastros de la intensidad de la escena. —Está bien, cariño —dijo con una risita, apoyando la espalda contra el respaldo—. La primera vez es siempre la peor… y además, veo que todos solo estaban siguiendo un papel, jeje. Los hombres soltaron risas nerviosas. Mike frotó su nuca mientras Jorge se acomodaba el pantalón, ambos intercambiando miradas cómplices, todavía excitados pero aliviados de ...