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La secretaria y el diputado
Fecha: 08/04/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Leogaba, Fuente: CuentoRelatos
... otoño. Después fue hacía la puerta y la trabó, suavemente. Abrió con los dedos la cortina americana de la ventana que daba a la sala común, miró hacia los escritorios y la volvió a cerrar. Volvió a caminar y se paró justo frente a de Joselyn, que estaba sentada en el sillón del escritorio. Su cara había quedado justo a la altura del creciente bulto en el pantalón ajustado del diputado. No pudo evitar sonrojarse. Se sintió mojada, excitada, caliente; y al mismo tiempo sucia, púdica e infiel. Bajó la cabeza y miro al suelo, tímidamente. El diputado le acarició el cabello y, con sus grandes dedos, le levantó la cabeza desde el mentón, obligando a Joselyn a mirarlo. Ella miró hacia arriba y él diputado la miraba fijamente, mientras seguía hablando por teléfono. La tensión sexual entre ambos llegaba a su punto máximo. El aire estaba viciado de sexualidad y hormonas. Joselyn estaba en otro plano, ya no podía distinguir ninguna palabra de la conversación telefónica. Solo podía sentir el perfume: madera, cuero y tabaco; y su cuerpo, que era una hoguera de sensaciones. El diputado soltó el mentón de Joselyn y dirigió la mano que tenía libre hacia el escote de Joselyn. Separo aún más los botones que estaban abiertos, y miró detenidamente sus tetas. Después tomó el tercer botón entre sus dedos. Joselyn lo detuvo poniendo su mano suavemente sobre la de él, pero él no se corrió. Dejó su mano sobre el botón, como pidiendo permiso. Joselyn dudó. Dudaba. Se sentía sucia, se sentía ...
... infiel. Esto no estaba bien, no era lo que había aprendido. Pero mientras la culpa la inundaba, su mano soltó la del diputado, dándole permiso para desabrochar el botón. Miró hacia arriba, hacia el rostro perfecto de su amante y sus ojos color miel, y él le devolvió la mirada. Liam desprendió los botones, de a uno. Sus manos eran suaves y sus movimientos perfectos y sutiles. Nunca le sacó los ojos de encima. La deseaba, la desnudaba con la mirada, la olía y la sentía. Mientras, seguía hablando por teléfono. La camisa de Joselyn quedó totalmente abierta. Las transparencias de su corpiño blanco dejaban ver la erección de sus pezones. Él la miró fijamente y comenzó a masajear uno de sus pechos, y luego el otro, y luego los 2. Su mano era tan grande. La metió por debajo del corpiño y masajeó sus pezones con cierta dulzura. Joselyn notaba como seguía aumentando el tamaño del bulto del pantalón. Ya no podía más, quería verlo desnudo. Quería sentirlo, como en sus fantasías. El diputado tomó con suavidad la mano izquierda de Joselyn y la puso sobre su hombría, para que ella lo masajeara. Joselyn pudo sentir la dureza del pene debajo del pantalón, pero otra vez sintió culpa. El sentimiento hizo que sacara la mano. El diputado la miró con suspicaz ternura y, mientras seguía hablando por teléfono, bajó el cierre de la cremallera y sacó la verga del calzoncillo, mientras de masturbaba. Joselyn miró hacia arriba, hacía sus ojos, y después miró directamente su hombría. La escena ...