1. Gritos de éxtasis y agonía en el callejón


    Fecha: 08/04/2026, Categorías: Gays Autor: Jhosua, Fuente: TodoRelatos

    Gritos de éxtasis y agonía en el callejón
    
    Esa noche, el aire de Madrid era fresco y eléctrico, cargado de la energía de la ciudad que nunca duerme. Había salido con mis amigos y alguna que otra amiga, tras recorrer algunos bares, entramos finalmente en una discoteca, no era el corazón de la ciudad, pero era asequible al bolsillo.
    
    Era una discoteca, donde la música había sido el latido de nuestras almas y la libertad de la noche nos había embriagado. El recuerdo del interior, va desde las risas, el baile, el cachondeo, el tonteo con alguna chica, e incluso con una de mis amigas.
    
    Acabando por verme en esa cola hacia los aseos, donde tres tíos me abordaron, quizás fuera por tomarme como una chica, ya que de espalda y con el pelo suelto, me suele pasar.
    
    Comenzaron a darme conversación, no le eché mucha cuenta, miraba lo justo hacia atrás. Y a dos personas de entrar, cuando sentí una mano deslizarse por mi culo, me giré.
    
    Esos tres hombres, aún no distinguieron mi sexo. Individuos entorno a los cuarenta años, complexión normal, los tres de altura similares estando en el metro setenta y ocho al metro ochenta.
    
    Hombres que, llevados por el buen ambiente, me rodearon con sus brazos unos, mientras otro con descaro me cogía el culo. No quedándome otra que pararles los pies, exclamé.
    
    ·“Perdonarme, pero creo que ha habido una confusión, me tomáis por una chica, pero en realidad soy un chico”.
    
    En su rostro se veía esa vergüenza, rojos como tomates, rápidamente se ...
    ... disculparon. E incluso uno de ellos, llegó a preguntarme.
    
    ·“Vale lo entiendo, pero tú rostro y físico, nos ha hecho creer que eras una chica. Mi pregunta es, ¿por qué has tardado tanto en decir que eras?”
    
    ·“¿Acaso te gustaba el magreo que te estábamos dando, o eres un travesti, o una maricona calientapollas?”.
    
    No quise responderle, ya que en verdad había un poco de todo. Entramos dos, ocupando los dos únicos urinales verticales. Con disimulo, me dio por mirar a mi vecino de orinal.
    
    Aquel hombre que, pude verle por el rabillo del ojo que no estaba nada mal 'armado', mientras el con descaro, pudo ver mi pequeño pene. Al cual, nada terminar, mientras me lavaba las manos, me dice.
    
    ·“Joder que pequeño lo tienes, con eso, follaras pocas chicas. Te veo más de comer coños; y como te descantille, supongo que no te faltará una polla”.
    
    Suelta. Termina, girándose hacia el lavabo, aprovecha para enjuagarse las manos, volviendo a girarse hacía mí, colocándose justo detrás. Sintiendo como pega su pelvis a mi culo, notando su empalme. Soltándome.
    
    ·“!Uff!, tienes la medida justa para forrar pollas”.
    
    No contesté, pero también es verdad que, no hice nada por apartarlo, solo acabé y sin llegar a enjugarme las manos, me marché. No quise alargar aún más, esa situación.
    
    Sali de la zona de los aseos, uniéndome a mis amigas, ya que los chicos no estaban. El resto de la noche hasta que nos fuimos alrededor de las cuatro de la mañana, no deje de picar a algunas amigas.
    
    Cuya ...
«1234»