-
En el crucero
Fecha: 12/04/2026, Categorías: Hetero Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos
... tetas, sentía como su vagina se iba humedeciendo cada vez más. -¡que ricas tetas tienes! –le decía mientras las amasaba. -¡palméalas! –decía gimiendo– dales duro. Le daba golpes suaves, me encantaba como rebotaban. Eran espectaculares. Ella seguía saltando encima mío, su vagina chorreaba empapando mis muslos y mi pene. Se recostó encima mío, sus tetas pegadas a mi pecho. Agarré sus duras nalgas y moví su culo de arriba abajo. Mi pene entraba y salía de su vagina con gran facilidad gracias a sus jugos. -¡sigue así! ¡me voy a correr! ¡Dale más duro puto! –gritaba ella, hasta que sentí, como de su vagina chorreaba su corrida. -¡córrete puta! ¡córrete así! –le decía yo, totalmente excitado– date la vuelta que quiero ver ese culo rebotar. -¿te gusta mi culo puto? –me dijo mientras de forma magistral se giró sin sacárselo de adentro y dejar su culo a la vista– voy a hacer que te corras mirando mi culo puto. Comenzó a moverse de forma increíble, veía sus nalgas rebotar en mi abdomen. Abrió mis piernas, puso sus pantorrillas debajo de mis muslos y siguió moviendo su culo de arriba abajo. Se lo apreté y ayudaba a sus movimientos. La vista de cómo su culo subía y bajaba haciendo desaparecer mi pene era gloriosa. Después de unos minutos ya no podía aguantar más. -¡nalguéame puto! ¡azótame el culo! Que me voy a correr de nuevo –suplicó, comencé a nalguearla muy fuerte -¡ahhh! ¡así! ¡duro! –gritaba -¡me vengo puto! ¡Me vengo otra vez! -¡yo también! –grité yo, ...
... ya sin poder aguantar más -¿Dónde la quieres?? -¡lléname! ¡ni se te ocurra sacarla! –dijo, ya eso hizo que no aguante más. -¡ahhh! –grité, mientras me venía dentro de su mojada y caliente vagina. -¡ahhh! –gritó ella también. Nos recostamos abrazados y, así desnudos, con nuestras corridas saliendo de su vagina, nos dormimos. Nos despertamos dos horas después. Nos duchamos juntos, nos cambiamos y nos fuimos al bar a tomar unos tragos. Estuvimos ahí unas horas. Conocimos a una pareja de italianos, Gennaro y Chiara, ambos de unos 25 años aproximadamente. Gennaro era alto, de cuerpo esbelto. Chiara era de mediana estatura, unos senos muy grandes y un culo mediano. Nos llevamos bien de inmediato. Conversamos un buen rato. La conversación era agradable. Nos reíamos bastante. -Voy al baño –dijo Emily, levantándose. -Te acompaño –dijo Chiara. -Gonzalo –me dijo Gennaro, una vez las chicas se fueron– quiero consultarte algo. -Dime –respondí, mientras tomaba un sorbo de mi trago. -De repente te va a sonar un poco raro –siguió– pero Chiara y yo tenemos un secreto. Somos swingers. Nos gusta intercambiar parejas. Nos acercamos a ustedes porque Chiara me dijo que le parecías muy atractivo. -Ok –atiné a responder, asombrado– Chiara es muy hermosa la verdad, no te voy a mentir, pero no sé si Emily esté dispuesta. Tendría que hablar con ella le dije. -Sí, claro, no te preocupes –se disculpó– entiendo. Después de eso, estuve un poco incómodo, ya que no sabía ...