-
En el crucero
Fecha: 12/04/2026, Categorías: Hetero Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos
... si Emily aceptaría una petición de esa manera. Después de todo recién nos conocíamos. Cuando las chicas volvieron, Gennaro y yo ya llevábamos varios minutos sin hablar. La conversación volvió a ser amena una vez las chicas llegaron. Estuvimos charlando y tomando un poco más, hasta que nos despedimos y nos fuimos. -¿te quedas a dormir conmigo? –me dijo con una sonrisa coqueta. -Claro que si –respondí rápidamente– pero recojo unas cosas de mi camarote. -Recoge todo –dijo riendo. Fuimos a mi camarote. Entramos y me dio pena mostrarle un cuarto tan pequeño en comparación al suyo. Ella no dijo nada, entro y me ayudo recoger mis cosas. Sacamos todo de mi humilde camarote y nos fuimos al suyo. En el camino, muchos pasajeros nos miraban ir pasando con una maleta. Muchos sonreían, otros solo miraban sorprendidos. Llegamos, acomode mis cosas y nos tumbamos en la cama, cansados. Nos desvestimos, y nos acostamos desnudos. No solo por el calor, sino que, al viajar solos, ninguno vio necesidad de llevar pijama. Una vez acostados, comenzamos a hablar de la noche. -¡que paso cuando me fui al baño con Chiara? –pregunto– cuando volvimos estaban como que raros. -Nada, sino que Gennaro me contó algo que me puso un poco incómodo –respondí. -¿Qué cosa te dijo? -Me dijo que él y Chiara son swingers y que se acercaron porque le pareciste muy guapa –dije. -¿qué? ¿en serio? Y ¿qué le dijiste? -Nada, que le voy a decir, no sabía cómo responder, solo le dije que no sabía ...
... si tu estarías interesada. -Y ¿a ti te interesa? Chiara está muy buena. -Es guapa, pero tú eres mil veces mejor –dije un poco nervioso. Me dio un beso y la conversación quedo ahí. Continuamos besándonos, comencé a recorrer todo su cuerpo con mis manos. Ella fue directamente a mi pene que ya estaba erecto. Acercó su boca a mi pene y se lo metió a la boca. La agarré de la cintura y la jalé con fuerza hacia mi cara, para dejar esa hermosa vagina depuradita. Comenzamos un 69 espectacular. Su mamada era deliciosa y el sabor de su vagina ere increíble. -¡asiii! ¡Cómeme la concha! -gemía ella mientras me chupaba el pene y lo masturbaba con fuerza. -¡que rico sabes! Me encantas –decía yo, completamente excitado. La conversación anterior me había puesto muy caliente. Al parecer a ella también. Porque estaba sonadísima. No tardó mucho en correrse, mojándome la cara con su corrida, lo que hizo que me viniera yo también, llenándole la boca de leche, la cual trago sin dudarlo. Nos recostamos y nos quedamos dormidos. A día siguiente, desayunamos, y bajamos del barco a pasear. fuimos a una playa, nos bañamos juntos en el mar y regresamos para almorzar en el barco. -Oye, ¿Qué será de Gennaro y Chiara? –pregunté tratando de retomar el tema de la noche anterior. -No sé, seguro los veremos más tarde –respondió ella– seguro también bajaron. -Y ¿Qué piensas de lo que te conté anoche? -No sé, nunca he hecho algo así, pero quien sabe, suena interesante. -Veo que ...