1. Un viaje para olvidar II Noche


    Fecha: 12/04/2026, Categorías: Gays Autor: Thiago Luis da Silva, Fuente: TodoRelatos

    ... garganta se mezclara con el canto de las cigarras. El sabor de Alex, salado y familiar, me volvía loco, y me entregué a él como si no hubiera nada más en el mundo. Pero entonces noté algo. Alex estaba rígido, no solo por la excitación, sino por algo más. Sus manos, que normalmente me guiaban con firmeza, estaban quietas, tensas. Levanté la vista, sin dejar de chupar, y vi su rostro: miraba fijamente hacia el bosque, inmóvil, como si hubiera visto un fantasma.
    
    Seguí su mirada, girando la cabeza sin levantarme, con su polla aún en mi boca. Y entonces lo vi. En la linde del bosque, apenas iluminada por la luna, había una silueta. Una criatura enorme, bípeda, cubierta de un pelaje espeso, con orejas puntiagudas que se alzaban como dagas. Debía medir unos tres metros, y sus ojos brillaban con un fulgor amarillo que cortaba la oscuridad. Pero lo que me heló la sangre no fue eso. Entre sus piernas, colgaba una verga descomunal, gorda, dura, de al menos medio metro, con un bulbo hinchado en la base que parecía pulsar con vida propia.
    
    Alex y yo nos quedamos paralizados, como si el tiempo se hubiera detenido. La criatura nos observó, sus ojos clavados en nosotros, y por un instante sentí que nos veía no solo con curiosidad, sino con algo más, algo hambriento. Entonces, alzó la cabeza y soltó un aullido que desgarró la noche, un sonido que me atravesó los huesos y resonó en el claro. Antes de que pudiéramos reaccionar, la criatura dio media vuelta y se perdió en la espesura del bosque, tan rápido que parecía un sueño.
    
    Nos quedamos allí, yo de rodillas, con la polla de Alex aún en mi boca, el corazón latiéndome en la garganta. El cigarro de Alex se había caído al suelo del porche, olvidado, y el silencio del bosque volvía a cerrarse sobre nosotros, roto solo por el eco lejano de ese aullido.
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