1. Mi primer beso negro


    Fecha: 14/04/2026, Categorías: Sexo Oral Autor: Ivan, Fuente: CuentoRelatos

    Desde siempre había tenido debilidad por los culos. Pase muchos años fantaseando con poder acercarme a las nalgas de una mujer y disfrutar de todo cuanto había allí. Aunque si os soy sincero, fantaseaba más concretamente con el ano.
    
    Ella se llamaba Paula y tenía unas caderas prodigiosas, tenía un culo que imponía, grande y redondo, hipnótico. La conocí en el gimnasio y un día me sorprendió mirándole (muy descaradamente) el culo.
    
    -¿Te gusta?- me dijo sin rodeos
    
    -Si! -dije nervioso, pero con sinceridad- Claro que sí, perdón por mirártelo.
    
    -¿Te gustaría tocarlo?
    
    Mire a mi alrededor y me fije en que no había nadie más en todo el gimnasio.
    
    -Si, bueno, claro que me gustaría… -Dije cada vez más nervioso.
    
    -Adelante- Dijo ella con una sonrisa- Siempre que vengo me lo miras, te cortas muy poco
    
    -Perdón- Dije mientras me acercaba lentamente, a pesar de que me estaba poniendo rojo.
    
    Ella se dio la vuelta y se inclinó un poco como ofreciéndomelo para que lo tocase bien. Abrí la mano y ni aun así cubre media nalga suya.
    
    -Es grande eh? -Dijo con una sonrisa
    
    -Si… -dije, consciente de que tenía la boca abierta y de que seguía apretándoselo.
    
    De repente, como si me estuviese gastando una broma, me soltó:
    
    -Apenas hice un par de ejercicios y me duché hace un par de horas. Si quieres ir a los vestuarios y chupármelo, mi culo es tuyo.
    
    Se me aceleró el pulso, tanto que empecé a ver un poco borroso. Dejé de mirarle el culo y la miré a los ojos. Me di cuenta de ...
    ... que mi mano seguía en su culo y lo solté rápidamente.
    
    -¿Perdón? – dije más nervioso que nunca antes en mi vida- Quiero decir, claro, vamos! -dije en broma siguiéndole el juego
    
    -Genial! Me encanta que adoren mi culo, pero con una condición. -dijo poniéndose seria- tienes que hacerlo bien, con amor y disfrutando de mi culo y todo lo que te dé.
    
    Se dio la vuelta y camino dirección al vestuario.
    
    En ese momento comprendí que no era una broma, y mi como aquel culo enorme se alejaba hacia el vestuario invitándome a seguirlo. Reaccioné y la seguí. Estaba entre emocionado, nervioso, cachondo y desubicado. Había mantenido relaciones esporádicas anteriormente, pero iba a ser mi primer beso negro y no sabía que esperar de aquello.
    
    Llegué al vestuario y ella señaló un extremo uno de los bancos.
    
    -Ponte ahí de rodillas.
    
    Obedecí al instante.
    
    -¿Y si viene alguien?
    
    -Aprovecha hasta entonces…
    
    Ella se puse de rodillas encima del banco y agachó su culo. Tenía sus pies en mi pecho y su enorme y perfecto culo increíblemente cerca de mi cara. Sus mallas negras acariciaron mi cara y yo la hundí. Aun con ropa puesta, sus nalgas podían enterrar toda mi cara.
    
    Ella se llevó las manos a las caderas y empezó a bajarse las mallas lentamente.
    
    -Disfrútalo. Hazlo sentir el mejor culo del mundo. Quiérelo…- me dijo con voz suave mientras sus nalgas iban saliendo a la luz.
    
    Sus dos nalgas blancas pero un poco bronceadas eran aún más grandes sin ropa, pero no alcancé a ver aún ...
«1234»