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Mi primer beso negro
Fecha: 14/04/2026, Categorías: Sexo Oral Autor: Ivan, Fuente: CuentoRelatos
... -dijo Paula. No era una petición, era un orden. Aquel culo mandaba sobre cualquier cosa. Lo olí. Efectivamente, aunque pareciese limpió, estaba seguro de que algo más cubría mi dedo. De todas formas, a aquellas alturas ya había rebañado su ojete con mi lengua de tal modo que, seguro que había ingerido algo de mierda de aquel culo, aunque fuese muy poca cantidad. Me lo llevé a la boca y no fue tan terrible. Estaba caliente, resbaladizo, sabía cómo había sabido su ojete mientras se lo chupaba profundo. Si su ojete no hubiese sabido a nada habría sido una decepción… El morbo con el culo es que ella caga por ahí y yo estoy dispuesto a sacarle brillo a lametones. -Te has portado muy bien- dijo Paula con una sonrisa en la boca. -Gracias, sinceramente, ha sido maravilloso. -Dije algo desilusionado al comprender que aquello tenía que ir acabando. Su ano aún me miraba y le di algunos besos en las nalgas mientras me decía. -Algunos creéis que os gustan los ojetes, pero, cuando os enfrentáis a uno, no aguantáis. -dijo Paula. Noté un deje de desilusión en su voz Se separó una nalga y empecé a acariciárselo con la lengua. Me había acostumbrado a su sabor, pero su calor aún era reconfortante. -Pero tú no, tú sabes apreciar un ojete, sabes comértelo, sabes que está por encima de ti…- aquello me la había puesto tan dura que me empezó a doler la polla. Llevaba todo aquel rato dura y cada vez que pensaba que me iba a estallar se me ponía aún más ...
... dura. -Realmente me encanta tu culo, y todo lo que me da- dije con sinceridad y decisión, entre lametón y lametón -¡Te mereces un premio! Por cierto, ¡no sé ni cómo te llamas! – Dijo de repente. -Iván, ¿qué clase de premio? – ¡dije algo nervioso. -Bueno, comprenderás que no te dé un beso… Te voy a tirar un pedo. La palabra pedo me puso nervioso, pero me la puso aún más dura. Miré fijamente su ojete y no supe reaccionar. -Te doy tiempo para que te apartes si no lo quieres. Te he avisado… Si estás ahí cuando me lo eche es porque lo quieres… Titubeé. Me quedé paralizado. ¿Lo quería? Tenía mi cara tan cerca de su culo que aún respiraba su calor fecal. No me aparté. -¿Lo quieres? -preguntó con dulzura. -Sí -dije muy poco decidido. Ella guiñó su ano como si hablase a través de él. -Pídemelo -dijo con la misma dulzura que antes. -Tírame un pedo, Paula, te lo ruego -dije tan cachondo que notaba que me mareaba. Cerré los ojos. -Abre la boca- Ordenó. Acerqué más si cabe mi boca a su culo y la abrí. Un viento caliente, fétido, denso, fecal y sucio. Impregnó toda mi boca y mi garganta. Ella soltó un gemido de satisfacción y en cuanto finalizó el pedo me restregó su ano una última vez por la cara. Su pedo me abrió la garganta con un sabor tan denso que me pareció que llegaba al estómago. Mi dieron ligeras arcadas y sentía su flatulencia en mi boca tan presente que no podía hacer nada por atenuarla. Me sabía a culo la lengua, las encías, los dientes, toda la ...