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Clara y el fotógrafo
Fecha: 16/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: ilustrado, Fuente: TodoRelatos
... Pero creo que es mejor no decirle nada Julián de momento. Daniel esbozó una sonrisa triunfal, como si acabara de escuchar la única respuesta que esperaba. El jueves por la tarde, Clara salió diciendo que iría al mercado y luego a ver una tienda de decoración. No mencionó que, en su bolso, llevaba la falda azul que Daniel le había sugerido. Cuando llegó al pequeño estudio improvisado en el piso de Daniel, la luz del atardecer entraba tamizada por cortinas claras. Sobre una mesa había una jarra con flores silvestres, y al fondo, una silla de madera frente a una pared lisa. Daniel le habló con voz tranquila, dándole indicaciones como si fueran parte de una coreografía sin prisa. —Siéntate… gira un poco el torso… así. Perfecto. Las primeras fotos fueron inofensivas: ella con las manos en el regazo, mirando hacia la ventana. Luego, poco a poco, él le pedía ajustes mínimos: un botón menos en la blusa “para que la luz caiga mejor sobre la piel”, la falda un poco más subida para mostrar la rodilla. Clara no se sintió violentada; al contrario, había algo hipnótico en el sonido del obturador, en la forma en que él parecía encontrar belleza en cada gesto. Cuando terminó, Daniel le mostró algunas imágenes en la pantalla de la cámara. No eran vulgares, pero sí tenían una intimidad que la hizo ruborizarse. —Ves —dijo él—, no hay nada que esconder. Esa noche, Clara volvió a casa un poco más tarde de lo que había dicho. Julián, en el sofá, la miró entrar con ...
... bolsas del mercado y una expresión que no logró leer. —¿Todo bien? —preguntó él. —Sí —respondió ella, sonriendo—. Todo normal. Pero en el fondo, mientras colocaba las verduras en la nevera, recordaba el clic repetido de la cámara y cómo, por primera vez en mucho tiempo, había sentido que alguien la miraba de verdad. Se moría de ganas de repetir la semana siguiente. En el teléfono de Julián, un mensaje breve esperaba: “La luz fue perfecta. Y ella, más aún.” Julián abrió el mensaje de Daniel a escondidas, mientras Clara estaba en la ducha. Las palabras eran pocas, pero cada una se le clavó como una aguja. Julián se enteró de esa manera de Clara había posado para Daniel, con esa frase y con todas aquellas fotos que Daniel le había enviado sin previo aviso. Al principio, un sabor de traición le subió por la garganta. Clara había dicho que no estaba segura, que lo pensaría… y sin embargo ahí estaba, sentada frente a la ventana, con la falda azul y esa blusa que él reconocía de inmediato. Podía ver en sus gestos que estaba cómoda, que se dejaba guiar. El pecho le dolía, no sabía si por rabia o por otra cosa. Porque junto al sabor amargo había algo más: un pulso acelerado, un hormigueo que no podía ignorar. Era como ver una parte de ella que ya no le pertenecía solo a él… y eso lo consumía y lo excitaba al mismo tiempo. El teléfono parecía pesar más en su mano. Quiso responder con un “Borra esas fotos” o un “No la contactes más”, pero los dedos se le quedaron ...