1. Mi dócil sobrinito bebé IV


    Fecha: 21/04/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Incesto Autor: Cairo, Fuente: SexoSinTabues30

    Dormí muy profundamente esa noche, y cómo no, si tenía a mi lado a Caramelo y a José Carlos, ambos parecían angelitos durmiendo, Caramelo estaba sobre mi pecho y yo lo tenía pegado a mí con mi brazo por su espalda, sujetándolo del culito que todavía chorreba el semen de José Carlos. Me levanté al baño a mear y vaciar mis intestinos y me di una ducha breve para despertar, cuando regreso a la habitación José Carlos se había despertado y estaba montado sobre Caramelo restregándole su pico en la rajita de mi sobrinito, quien boca abajo y completamente desnudo se movía siguiendo el juego y el vaivén del adolescente, una culiada bastó para que ya se hiciera un putito y pidiera más pico, por ahora de su nuevo hermanito mayor.
    
    Me acerqué y José Carlos ni se inmutó, todo lo contrario, fue cosa de que me viera y agarrara de la cintura a Caramelo, levantando el culo y ensartándole el pico de un solo envión para adentro, mientras no quitaba la vista de mis ojos de forma desafiante, sin decir nada empezó a bombear al niño cada vez más fuerte, el que cual estropajo solo se dejaba y emitía unos quejidos débiles de entre dolor y gusto.
    
    Yo no podía soportar tal insolencia de ese mocoso, así que le asenté tal cachetada en su rosada mejilla que llegaron a saltar las babas al darle vuelta la cara, pero el malcriado no soltó a Caramelo, sino que le ensartó el pico con más fuerza, tanto que el niño dio un gritito al sentir la rudeza de la enculada. Fue otra y otra cachetada y otra y otra ...
    ... enculada, tal escena hizo que se me parara el pico con una dureza que ya dolía, así que sin más se la metí en la boca a José Carlos tomando con una mano su lastimada cara hasta hacer que se atragantara, no recuerdo haberla metido tan adentro en la garganta del muchacho, que hizo que se ahogara con unas arcadas que castigué con otra bofetada ¡Traga, puto! Le dije y el masoquista, no se cómo lo hizo, pero se la metió entera quedando la cara y el cuello inmóvil al estar envigado por dentro, solo movía sus ojos que no dejaban de lagrimar. Sin embargo, el muy puto no soltó a Caramelo, que casi desmayado recibió la electrizante y múltiple descarga de José Carlos que a su vez tragaba mis mocos descargados directo al esófago. Mi sobrinito quedó con el culo muy dilatado, dispuesto a seguir recibiendo pico por siempre y mi amado José Carlos a seguir recibiendo mis caricias y golpes que el puto disfrutaba como enajenado.
    
    El resto del día la pasamos como la nueva familia que somos, después del desayuno salimos de shopping y de vuelta se me ocurrió pasar por donde había comprado los juguetes para mis niños, solo entré a mirar, mi objetivo era otro, presumir de ellos ante el dueño de la tienda, quien no pudo disimular su admiración “que hermosos niños tiene, amigo” me dijo, ambos agradecieron el saludo y nos retiramos.
    
    Dejamos a José Carlos cerca de su casa, vivé con una tía y un familión medio hacinados desde que llegó de su país, y si bien no se preocupan mucho de él, aun es menor de ...
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