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Mi dócil sobrinito bebé IV
Fecha: 21/04/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Incesto Autor: Cairo, Fuente: SexoSinTabues30
... edad, así que mejor así por ahora. Con Caramelo nos fuimos de vuelta a nuestra casa, era la tarde del domingo y solemos tomar las onces todos juntos en la casa, mis papás, mi hermana y sus hijos, Caramelo y yo. No hicieron muchas preguntas, salvo las típicas de qué tal el tiempo en la costa y esas cosas. Esta vez estaba también en la cena Atilio, el ex de mi hermana, no lo veo mucho, ya que es transportista y viene solo a veces a ver a sus hijos, aunque últimamente más seguidos, al parecer están en un remake. Nunca he tenido mala onda con Atilio, es más, cuando éramos cuñados nos llevábamos bastante bien. En un momento, al levantarnos de la mesa se me acerca Atilio y me dice si podemos hablar, pero solos. Me sorprendió mucho y ahora después de esta vorágine desde que descubrí el amor hacia mis niños, anda uno muy alerta y perseguido. Así que con la guata hecha un nudo le dije que por supuesto que vaya a mi habitación en una media hora. Rápidamente ordené, que no quedara nada a la vista y mandé a Caramelo a jugar al patio con sus primos, al poco rato llegó Atilio, venía serio, pero con una actitud amable. Sofía (mi hermana) se fue con mi suegra al supermercado, me dijo, me quedé yo solo con los niños. Le serví un trago y empezamos a hablar de nada en concreto, hasta que tras un silencio me dice: Mira, tal vez no sea nada serio, yo sé que hay cosas que son parte de la curiosidad de los niños… se notaba que no encontraba cómo plantear las cosas, yo solo lo escuchaba con ...
... el ceño fruncido. Se trata de Caramelo, continuó. Me terminó contando, lleno de complicaciones que había encontrado hace un mes a Caramelo y sus hijos “jugando” a tocarse “tal vez sean solo cosas de niños” volvió a justificar. Bueno, pausó, Caramelo se arrodilló y le chupó el pene a Ítalo, el mayor de sus hijos de 9 años. Hablaba entrecortado y siempre excusando la situación. Remató con que solo fue un instante “yo no les dije nada, no quise contaminar con mi visión de adulto, sexualizada, algo que tal vez no es de preocuparse” … ¡Weón, se lo estaba chupando! Pensé para mí, pero moderé mi discurso en la misma línea que él lo había llevado. Atilio es un hombre interesante, no es gordo, pero sí grueso y en algún momento de mi etapa de hetero curioso, fantaseé con él, sobre todo después de separarse de mi hermana y, a decir verdad, la conversación sobre mi Caramelo me había calentado, ese putito incipiente siempre hace que me caliente cuando él está de por medio. Noté que mi excuñado estaba algo nervioso y no era solo por el tema que había concluido con dejarlo así, que no es necesario que nadie más se entere y veamos como se van dando las cosas. De ahí se pasó a que es necesario abrir la mente y desprenderse de prejuicios. “Ataduras” dije, acercándome a Atilio lo suficiente hasta sentir algo de su calor, él no se alejó. Mientras yo pensaba en mi Caramelo chupándole el pico a su primo y luego a su tío Atilio, me imaginé que lo tenía como su contextura, no muy largo pero grueso ...