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La felatriz (I) - Ariadna
Fecha: 22/04/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Violeta, Fuente: TodoRelatos
... y su sexo flácido sale de tu boca. Entonces él da un paso atrás mientras observa tu rostro. Tus labios brillan, y por tu barbilla se deslizan minúsculas gotas, con la palma de la mano te limpias y luego te la llevas a la boca y tu lengua lame su contenido, sin apartar la mirada de los ojos de Lucio. Es un movimiento espontáneo, como cuando te chupabas la mano después de comer los dátiles bañados de miel que preparaban los días señalados en la cocina. Levántate Ariadna -Te ofrece su mano y tú te apoyas en ella para incorporarte - Lo estás haciendo realmente bien, como esperaba. - se coloca su túnica lentamente mientras te sonríe - Ahora voy a explorar tu intimidad. Mantén separadas las piernas y pon las manos en la espalda. Un temblor recorre tú cuerpo, él lo ve y te tranquiliza Tengo que comprobar que sigues intacta y que nadie te ha mancillado, ni por delante ni por detrás. Tratas de decir algo, pero él roza tus labios con sus dedos y te tranquiliza. Tú respiración continua agitada, pero confías en él, para ti es mucho más que tú amo. La caricia continua, recorre tú mejilla, tú barbilla y tu cuello. Tienes la cabeza bien levantada. El amo es alto y tú casi no le llegas al hombro. No dejas de mirarle. Sus yemas bajan por tu escote, recorren tus areolas y juguetean con tus duros pezones. Tú excitación es tremenda. Eres inexperta y nunca habías sentido nada parecido. Cada roce, cada contacto con su piel aviva la llama que te devora. Estás a punto de tener un ...
... orgasmo y él lo lee en tus ojos. Tranquila Ariadna, no estás haciendo nada mal, solo es tu cuerpo que te está mostrando sensaciones que no conocías. Inspira profundamente. Su voz te transmite calma, hinchas tus pulmones y tus pechos se levantan majestuosamente, desafiando la gravedad. El amo te pellizca ligeramente un pezón y de tus labios se escapa un gemido. Su mano desciende por tu vientre firme y sus dedos se enredan con tu vello púbico, rojo como el fuego..Extiende su palma y avanza cubriendo tu excitada vulva. Te estremeces y de tus pupilas se escapa alguna lágrima. Sabes que no tienes que hablar, que solo eres una esclava aprendiendo a dar placer, pero tú cuerpo te está traicionando. Entrecruzas los dedos de las manos y vuelves a inspirar profundamente. Sus dedos te penetran. Sabes que estás húmeda, muy húmeda. Te muerdes el labio inferior y ahogas un nuevo gemido. Notas como palpa en tu intimidad, buscando la señal de tu virginidad, hasta que la encuentra, y lentamente abandonan tu interior. No por favor - en seguida lamentas haber hablado y agachas la cabeza. Eres virgen, pero eso ya lo sabías. ¿Que quieres Ariadna? ¿Necesitas que aplaque tu deseo? Si es así, solo tienes que levantar la cabeza y mirarme. Muy lentamente levantas la barbilla, y tus ojos recorren su rostro hasta que tus verdes pupilas se clavan en las suyas y suplican que te acaricie. Su mirada es fría. Te asustas. No sabes dónde va a acabar esto. Puedes estar siendo demasiado osada. Puede ...