1. El secreto del padre de mi colega - 4


    Fecha: 23/04/2026, Categorías: Gays Autor: Rafi, Fuente: TodoRelatos

    ... sonríe, más relajado, y dice: “Me gusta ver tu cara de gusto. ¿Puedo bajar más?” Asiento, y él desabrocha mi pantalón, sus dedos envolviendo mi rabo duro con confianza. “Joder, tío, estás caliente y duro,” dice, moviendo la mano con curiosidad, explorando la piel tensa. Manuel observa, satisfecho, y añade: “Bien, hijo, explora. ¿Qué sientes?” Carlos responde: “Es… morboso, papá. No pensé que me pondría tanto tocarlo otra vez.”
    
    Manuel se pone de pie, diciendo: “Si quieres más, déjame mostrarte.” Comienza a desabrocharse los pantalones, y cuando los baja, su polla gorda y gruesa cae pesada, las venas marcadas y la punta brillante de pre-semen. Carlos se queda asombrado, sus ojos abriéndose, y un deseo evidente cruza su rostro. “Joder, papá,” murmura, “es enorme. Nunca la había visto así.” Manuel se sienta, su rabo duro frente a Carlos. “Prueba conmigo primero,” dice en voz baja. Carlos duda un momento, pensando en los límites, pero el deseo le gana. “ ¿Estás seguro, papá?” pregunta, su voz temblorosa. Manuel asiente. “Sí, hijo, es para ti. Hazlo a tu manera.” Carlos se inclina, su boca acercándose con lentitud, y lame la punta, el sabor salado haciendo que cierre los ojos un momento. Pienso que es morboso ver esto, y Manuel gime: “Así, chúpamela, siente cómo crece.” Carlos lo envuelve con los labios, su lengua explorando torpemente, la saliva goteando por la carne gruesa. Pasan minutos, Manuel guiándolo con la mano en su nuca, diciendo: “Más profundo, hijo, usa la lengua.” ...
    ... Carlos gime contra la polla, su mente dividida entre culpa y excitación, y Manuel gruñe: “Joder, qué buena boca tienes, sigue chupando así.”
    
    Luego, Manuel se levanta, sus manos en los hombros de Carlos. “Vamos a otro nivel,” dice, girándolo con suavidad hacia una caja. Carlos se tensa, diciendo: “Papá, espera, ¿estás seguro de esto? Me da vueltas la cabeza.” Manuel lo calma, sus manos firmes: “Tranquilo, hijo, te guiaré. Confía en mí. ¿Quieres sentir más?” Carlos respira hondo, pensando, y responde: “Sí, pero… tengo miedo de lo que signifique.” Manuel lo tranquiliza: “No significa nada malo si lo hacemos juntos. Déjame prepararte.” Lo empuja contra la caja con cuidado, inclinándolo, y baja los pantalones de Carlos, exponiendo su culo blanco y apretado. “Joder, papá, esto es… intenso,” murmura Carlos, su voz temblorosa pero excitada. Manuel se arrodilla, lamiendo el agujero de su hijo, su lengua abriéndolo con movimientos lentos y húmedos, escupiendo para lubricar. Carlos jadea: “Joder, eso es… raro, pero me pone a mil,” su cuerpo temblando de placer. Manuel sigue, su lengua entrando profundo, y dice: “Estás listo, hijo. Voy a entrar. ¿Estás bien?” Carlos asiente, gimiendo: “Sí, papá, hazlo.”
    
    Manuel se pone de pie, su polla dura rozando la entrada, y empuja la punta, abriendo el culo de Carlos con un gemido bajo. “Relájate,” murmura, y entra despacio, la carne gruesa estirando el agujero, centímetro a centímetro, la piel tensa resistiendo antes de ceder. Carlos grita: ...