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Dominio Interno (1)
Fecha: 28/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Z Tales, Fuente: TodoRelatos
... realidad, una que no depende de Kaela ni de su ausencia. Apenas siente la presión cuando se conecta, pero sabe que en segundos su cerebro estará totalmente inmerso en la realidad virtual. La cámara sensorial envía señales directas a las zonas que procesan el tacto, el placer, el dolor, las emociones. Todo se siente tan real que su cuerpo lo confunde con una experiencia física real, sin que ningún cuerpo lo toque. En la pantalla táctil frente a él, despliega varias opciones. Escoge primero un escenario clásico: una playa cálida, una pareja cariñosa, caricias suaves y lentas. Siente la brisa, la arena bajo la piel, los dedos que recorren su torso desnudo. Pero no logra concentrarse. Su mente vuelve una y otra vez a Kaela, a su cuerpo real, a sus labios que ya no buscan los suyos. La experiencia es demasiado suave para su estado de ánimo. Cambia a otro archivo: un encuentro más fetichista, más intenso, casi visceral. Las manos se vuelven firmes, el ritmo más urgente. Él responde con furia, pero el placer se siente lejano, vacío. El placer es real, pero el fuego que busca tampoco es ese. Se sumerge en el siguiente escenario con un golpe de adrenalina artificial: tres hermosos cuerpos desnudos, las tres mujeres más sexys que ha visto nunca, se entrelazan en una danza frenética, sudor y piel brillando a su alrededor. Sus manos recorren cada rincón, las bocas se buscan, lenguas y suspiros mezclados en un torbellino de placer y deseo crudo. El sabor salado se mezcla con ...
... jadeos profundos, los suyos y los de ellas, mientras él se deja llevar por un ritmo vertiginoso que lo agota. Cada embestida es un pulso de vida que recorre su cuerpo, cada roce una chispa que se apaga demasiado rápido. Un torrente imparable que lo arrastra. Pero cuando el clímax parece llegar, la corriente se desvanece y queda agotado pero sin recompensa. Sale de la cabina con la respiración acelerada, pero insatisfecho. No ha llegado al orgasmo. Ni siquiera ha sentido esa chispa de excitación que debería acompañar a estas experiencias. En su interior, la frustración hierve. Se siente ridículo, incapaz. El vacío dentro de él crece, y con él, la rabia silenciosa contra sí mismo. —No es lo mismo —murmura, mientras se seca el sudor de la frente—. No es lo mismo sin ella. Sabe que la realidad supera a cualquier simulación. Pero, en el fondo, se pregunta si todo esto es solo por sus problemas con Kaela. O si, en realidad, nunca ha sido realmente bueno en la cama. Nunca ha sentido algo que lo sacudiera hasta lo más profundo, nunca ha conocido un deseo que lo consuma del todo. La duda lo consume tanto como el vacío. 4 Enzo cruza lentamente el pasillo y pasa frente a la puerta del despacho de Kaela, donde la cámara sensorial permanece encendida. La luz roja que se cuela débilmente bajo la puerta, casi hipnótica, indica que está en uso. Su respiración se vuelve más pesada, su corazón late con un ritmo irregular. Se detiene un momento, lo suficiente para escuchar desde ...