1. Cuando pasaba por un momento de mala racha descubrí el tipo de relación que tenia mi hermana con su hijo


    Fecha: 02/05/2026, Categorías: Incesto Infidelidad Sexo en Grupo Autor: lordlunatico, Fuente: SexoSinTabues30

    ... ano.
    
    Mi hermana gimió de placer, empujando hacia atrás. «Más, hijo. mete un dedo más».
    
    Enrique, complacido, añadió otro dedo, moviéndolos en círculos para preparar a su madre. «Te sientes tan apretada, mamá. Me encanta como presionas mis dedos con tu ano,» dijo Enrique.
    
    Finalmente, Enrique retiró sus dedos, posicionó su miembro en la entrada del ano de su madre. «Aquí viene, mamá. Aguanta,» dijo, mientras comenzaba a empujar lentamente.
    
    Con el rostro contorsionado por una mezcla de placer y dolor,Mi hermana empujó hacia atrás su trasero, permitiendo que su hijo la penetrara por completo. «Sí, hijo. metemelo todo todo,» gemía, con la voz entrecortada entre uno que otro quejido.
    
    Enrique, con las manos firmes en las caderas de ella, comenzó a moverse rítmicamente, entrando y saliendo con embestidas controladas primero con movimientos lentos pero profundos, hasta ir aumentando al punto de escuchar la pelvis de Enrique chocar con las nalgas de su mamá.
    
    «Mamá, te sientes increíble,» dijo Enrique soltando una fuerte nalgada en el trasero de ella..
    
    «Hay..!! Sí, hijo. eso me gusta.» respondió ella jadeando.
    
    Con otra nalgada más, Enrique ordenó: «Levántate.»
    
    Ella obedeció de inmediato. Se levantó y Enrique se recostó sobre la cama. «Ven, sube encima de mí,» ordenó Enrique.
    
    Ella se levantó y se sentó a horcajadas sobre Enrique, con las piernas a cada lado de su cuerpo. Enrique, con una mano en la cadera de su madre y la otra en su propio miembro, lo ...
    ... guiaba en la entrada del ano de su madre. Ella bajó lentamente; a diferencia de la primera vez, entró con mayor facilidad, haciendo que soltara un pequeño gemido. Ella se levantó un poco, colocándose en cuclillas con el miembro de su hijo dentro de su ano, y comenzó a subir y bajar sobre él. Al principio, lo hacía lentamente, disfrutando cada movimiento con la cara mirando al techo mientras se sostenía en el abdomen de su hijo. Gradualmente, los movimientos de ella fueron aumentando, al punto de que ella brincaba sobre él. con el cabello suelto y desordenado, subía y bajaba con una mezcla de sensualidad y desesperación, buscando su propio placer. «Sí, hijo. Así, así,» decía mi Hermana con su voz agitada.
    
    «Joder, qué rico se siente tu pene, cariño,» dijo ella, y comenzó a pellizcarse los pezones mientras subía y bajaba. Las gotas de sudor comenzaron a recorrer su espalda, destacando cada curva de su cuerpo. Sus senos rebotaban con cada movimiento, y sus gemidos se volvían más intensos y desesperados.
    
    Enrique, con los ojos fijos en los senos de su madre, jadeaba y movía sus caderas para encontrarse con cada uno de sus movimientos. «Así, mamá. Móntame como si fuera tu semental,murmuraba, con la voz entrecortada por el esfuerzo.
    
    De repente, mi hermana comenzó a sentir una oleada de placer intenso. Su cuerpo se tensó, y sus músculos se contrajeron alrededor del miembro de Enrique. «Sí, hijo. me voy a correr,» dijo y con un grito de éxtasis, alcanzó el clímax. Su cuerpo se ...
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