-
Culeandose a su recatada madre por desquite
Fecha: 04/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Roger David, Fuente: TodoRelatos
... más arriba de la mitad de su cuerpo, vio que su madre salía del baño con un interesante vestuario de dormir. La femenina camisola de dormir que se había puesto Mónica era muy parecida a un minivestido, o a la que usan las novias en su primera noche de recién casadas. La fina pieza le llegaba hasta un poquito más arriba de la mitad de sus potentes muslos de ensueño, y se le ajustaba exquisitamente a su cuerpo. Era el mismo muchacho quien comprobaba como la suave prenda de dormir que usaba su madre, al ser de una tela muy parecida a la seda, se pegaba deliciosamente a su piel, formándole un coqueto triangulo en el sector de su vagina. Además de marcarle la pequeña ropa interior que se notaba que llevaba puesta. Veía también que los delgados tirantes en sus hombros le sujetaban unos pechos grandes, que se notaban bien firmes. Las femeninas imágenes de mujer alistándose para entrar a la cama, con aquel sexy atuendo, con sus cabellos castaño-oscuros tomados en un simpático moño que descubría su cara, dándole un toque tan sensual como jovial, eran de por si más que cautivantes para el engolosinado joven. Una vez que Laureano la vio apagar la luz de la lámpara ubicada en el velador, la sintió posar su tibio cuerpo de mujer a un lado del de él. No se aguantó las ganas de voltear su cuerpo para quedar frente a ella. Así que en la forma más natural posible posó su cabeza muy cerca de sus atrayentes senos, que se notaban esponjosos y de un tamaño muy tentador. Terminó por ...
... abrazarla del mismo modo en que un nene abraza a su mami, a lo que ella respondió el gesto de la forma más natural y maternal que le nació en ese momento, rodeándole también con sus femeninos brazos y comenzando a hacerle cariño en el pelo. Lo malo de esta maternal y normal escena entre madre e hijo fue que desde hacían minutos que la hembra progenitora había comenzado a sentirse un poco mareada. Situación que la atribuyó a la mezcla de champagne con el único vaso de whisky que había bebido. En ese momento le daba la razón a su madre cuando en antaño le había explicado que una “chica bien” nunca debía pasarse de copas ya que el alcohol la podría desinhibir y quizás que tipos de cosas le haría hacer. Pero la preocupación empezó a cuando ya llevaba algunos minutos regaloneando al caliente pailón de su hijo. Laureano, en aquellos alucinantes momentos, no se aguantaba ya las ganas de posar una de sus manos en uno de los muslos de ella para sentirla mejor. Por su parte la ya casi infartada hembra escuchaba claramente como en sus oídos retumbaban los acelerados latidos de su corazón. ¿Y cómo iba a ser de otra forma? Si la yumbina ya estaba haciendo el mejor de los efectos en su sistema hormonal, mental y neurálgico. Las ganas y deseos por aparearse con cualquier macho de su especie se acercaban a pasos agigantados, claro que ella aún no lo sabía, pero faltaba muy poco para ello. Laureano se sorprendió cuando su madre de un solo jalón abrió toda la ropa de cama dejándolos a ...