1. Amor, pasión y sexo con mi sobrina Florencia


    Fecha: 05/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Pepitito, Fuente: CuentoRelatos

    ... permiso, y me fue concedido, para quitarle las prendas faltantes. Desabroche su sostén y liberé totalmente sus senos, baje pantalón hasta sus pies y por último sus bragas. Verdaderamente fue una delicia ver a mi sobrina completamente desnuda. Lucía un cuerpo maravillosamente juvenil con una piel blanca. Sus tetas, hermosas, eran firmes y sus pezones apuntaban al techo. Su entrepierna se veía un pelambre cuidadosamente recortado. En fin, un manjar delicioso listo para disfrutarlo.
    
    Me desnudé rapidísimo y me acosté junto a ella para retomar la sesión de besos y caricias. El grado de calentura iba creciendo a medida que las caricias se hacían en las zonas erógenas. Flor se había adueñado de mi pene y lo meneaba logrando que éste se pusiera como un garrote. Yo respondí con más magreos a sus senos, para luego meter mano en su entrepierna, donde encontré una concha empapada de sus jugos.
    
    Cuando ambos empezamos a sentir los síntomas de la llegada de un orgasmo, pues los jadeos se hacían más profundos, comencé a besarla por todo su cuerpo. Comencé desde su frente, para continuar por su boca, cuello, senos, estómago, ombligo, hasta llegar a su entrepierna para observar la delicia que el azar había puesto en mi camino. El pequeño triángulo piloso daba marco a una vagina de labios externos finos y colgantes como las alas de una mariposa. Adentro, una vulva de color rosa pálido que enmarcaba su conducto vaginal que esperaba mis caricias.
    
    Demás está decir que la zona estaba ...
    ... totalmente empapada de sus jugos. La visión era completamente hermosa y enloquecedora, Florencia sabedora de lo que se avecinaba abrió sus piernas para facilitar mi trabajo. De esa cueva fascinante emanaba un perfume de hembra en celo que me trastornó, de modo que mi boca se posó allí para dar comienzo a un festín de chupadas, lamidas y hasta suaves mordiscos que tuvieron su punto culminante cuando liberé su clítoris para darle un tratamiento especial de besos y chupones.
    
    Florencia que hasta allí me venía acompañando con sus profundos suspiros y prolongados gemidos, explotó con un tremendo orgasmo que la hizo vibrar con todo su cuerpo, mientras me decía
    
    —Qué locura que es esto. Cuanto placer, no pares por favor que estoy en una nube y no me quiero bajar. ¡Es hermoso lo que siento, que locura! Quiero más, más y más. No termines por favor. Sigue, sigue.
    
    Y yo seguí. Y lo hice porque además de hacerla gozar a mi sobrina, yo creo que gozaba más viéndola disfrutar de tal forma. Creo que en esa tarea mi boca y lengua estuvieron más de diez minutos en los cuales Flor se derramó un par de veces más.
    
    El grado de excitación había llegado a su punto culminante y nos preparamos para el ritual de la penetración. Su vagina palpitante parecía que me llamaba a penetrarla. Levanté sus piernas sobre mis hombros y apoyé la punta de mi verga en su vulva. La penetración fue suave y lenta, tratando de gozar en cada milímetro de avanzada. Flor parecía estar en otro mundo, sus ojos cerrados ...
«1234...»