-
En la oscuridad con mi suegro
Fecha: 06/05/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: MariVillabos05, Fuente: TodoRelatos
... de mí. Sus huevos peludos chocaban con mis nalgas y eso me prendía demasiado, las nalgadas iban aumentando de intensidad hasta que su verga se salió por accidente, estaba tan caliente que quería continuar toda la noche cogiendo de esa manera, pero su cabeza encontró otro orificio. Grite porque ese hoyo no estaba preparado para ser mancillado. Como no podíamos hablar no dije nada, además él intuyo que su pene apuntaba al ano y no a la vagina por eso se detuvo, pero estaba tan caliente que no me importo que continuara, sabía que sería doloroso, pero quería probar y quedar penetrada por todas partes esa noche. Su pene seguía tan duro que al principio resulto difícil la penetración, tuve que dejársela ensalivada de nuevo para que el coito continuara. Al principio despacio y lento, pero ya cuando su pene logró alcanzar la profundidad y mi ano estaba completamente dilatado, el rigor de sus movimientos me hizo acabar en cuestión de segundos. Estaba como loca nunca me había sentido así y mi cuerpo explotaba en placer, me contoneaba y me venía a chorros. No me había ni repuesto cuando de nuevo me abrió el culo y me metió la verga, ya sin ninguna consideración, la sacaba y la metía y yo gritaba aferrándose a las sábanas. Acabe empapada en jugos vaginales, semen y sudor. Los dos nos recostamos un momento en la cama, escuchaba su respiración agitada, después de haberme montado como un potro por horas estaba agotado. Me recosté un momento en su pecho e inhale ese aroma de hombre ...
... que salía como vapor de su piel, no era perfume, era un olor natural, sus feromonas de macho que por sí solas me mojaban. Estaba segura que ya había olido con anterioridad esa fragancia, pero no recordaba donde. Al final nos despedimos con un apasionado beso. Yo abandone el cuarto primero, iba feliz con la experiencia que acababa de vivir. La cogida de mi vida, sin dudas. A la mañana siguiente mi novio me marco muy temprano, me invito a una fiesta que darían sus padres, cosa que no me agrado del todo, pero acepte. Resulta increíble que llevando 3 años de noviazgo apenas en una ocasión había visto a mis suegros. No soy muy adepta a las relaciones familiares, por lo que mantenía distancia con mis suegros, pero estando próxima la boda debía acercarme más con mis padres putativos. Al llegar me recibió mi suegra, una mujer muy bella que, a sus 54 años mantenía un cuerpo divino. Fuimos avanzando entre la convivencia hasta que mi novio encontró a su padre en medio de la pista de baile. El hombre era alto y bien parecido, lo recordaba poco de la última vez que lo vi, pero ahora me parecía demasiado atractivo. Cuando concluyo la canción se retiró de la pista, se dirigió directamente hacia donde nos encontrábamos. Al llegar le dio un fuerte abrazo a su hijo y después se abalanzo sobre mí, aprisionándome con sus fuertes brazos, en ese momento me quedé petrificada ¡Era él!, ese aroma resultaba irreconocible. El padre de mi futuro esposo me había dado la cogida de mi vida una ...