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Me han hecho esclava sexual durante mis vacaciones
Fecha: 07/05/2026, Categorías: Hetero Autor: Libelula, Fuente: TodoRelatos
... camela a las turistas las noches que viene por aquí. Siempre se las lleva de juerga toda la noche, no falla. Sabe cómo hacerlo y tiene mucho atractivo. Así que lo mejor será que se olvide de su amiga por esta noche. Un calor como de ira y vergüenza empezó a inundarme la cara. No podía creer que Tere me fuera a hacer eso precisamente la última noche del viaje. Baje la vista y tomé un largo trago del mojito, en silencio, mientras le daba vueltas a mi cabeza pensando en qué podía hacer y qué es lo que quería hacer yo desde ese momento el resto de la noche. Me giré para volver a mirar a la pareja tras la palmera y en ese momento vi que Tere venía hacia mí corriendo, arreglándose la falda, con el rostro encendido y una gran sonrisa en los labios. Inmediatamente yo sonreí con alivio pensando que el camarero gordo se equivocaba completamente y que podía confiar en la lealtad de mi amiga Tere que no me iba a dejar sola aquella noche precisamente. Tere llegó hasta mí jadeando por la corta carrera, me cogió de un brazo y me apartó un par de metros de la barra para que el camarero no escuchase lo que tenía que decirme y con la respiración agitada y entrecortadamente me dijo: - Isa, tía, me tienes que perdonar, pero necesito irme con ese. Tendrías que ver qué bueno que está y cómo besa el hijoputa. Estoy caliente como en mi vida, cielo, tienes que perdonarme pero necesito irme con él. ¿No te importa quedarte sola, no?. Es un favor que te pido, cariño, de verdad, que si no ...
... lo necesitase no te lo diría. Te prometo que te recompensaré por esto. Debí de poner una cara inenarrable al escuchar sus palabras. No me podía creer que mi amiga me estuviese diciendo eso. Me quedé completamente paralizada y no supe ni que decir. Las palabras, sobre todo insultos, se me agolpaban en la boca pero era incapaz de decir nada. Permanecí en silencio durante varios segundos con la cara atónita. Ella se dio cuenta entonces del shock que me habían producido sus palabras e intentó rectificar. - Ay Isa, perdona, soy una cerda. Si tú quieres, me quedo contigo. Pero compréndeme, es que está tan bueno y me ha puesto tan cachonda con el baile y el morreo este que me ha dado. La interrumpí: “No Tere, no pasa nada, ve con él y pásalo bien. Me voy a la cama. Estoy mareada un poco y quiero dormir y preparar todo lo del viaje de mañana”. Ella puso una expresión de júbilo en su cara y empezó a darme abrazos y mimos. - Jo tía, eres la mejor. Te quiero un montón. Gracias por ser tan comprensiva. Te debo una, ¿eh?. Y antes de que pudiera decir nada ella estaba ya corriendo de vuelta hacia el lugar donde el instructor de buceo le esperaba. Nada más llegar a su altura él la cogió de la mano y se fueron hacia la playa corriendo desapareciendo en la oscuridad. Yo me quedé allí con cara de tonta. Me acerqué de nuevo a la barra del chiringuito sin saber muy bien qué pensar, como con la mente en blanco, sin entender lo que había pasado muy bien pero muy triste y ...