1. Me han hecho esclava sexual durante mis vacaciones


    Fecha: 07/05/2026, Categorías: Hetero Autor: Libelula, Fuente: TodoRelatos

    ... completamente decepcionada con mi amiga.
    
    En ese momento el camarero se acercó hasta mí sacó un cigarrillo de una cajetilla y me lo ofreció como por empatía, por consolarme. Lo cogí por inercia y dejé que lo prendiese y le di una calada.
    
    - Señorita, no es bueno que la última noche en Cuba se quede con una sensación tan triste. ¿Por qué no se relaja? Si usted quiere yo le puedo proponer un plan que le va a hacer olvidarse de su amiga, sonreír de oreja a oreja y le va a dar una gran satisfacción.
    
    - No creo. Me parece que eso es imposible. Me he quedado aquí plantada y sola, estoy triste, me encuentro mareada y lo único que me apetecería es estar en España y despertarme en mi casa. No hay ningún plan que me apetezca hacer ahora.
    
    - Señorita, hágame caso, no puede irse de Cuba con esta sensación, y que ese sea el recuerdo de estas vacaciones. No puedo consentirlo. Mire, ¿por qué no se va a la habitación, se da una buena ducha caliente y yo llamo a mi muchacho, que es un excelente masajista, para que vaya a darle el mejor masaje de su vida y se quede dormida placenteramente sin acordarse de nada de todo esto?. Verá como mañana, cuando despierte, se encontrará como en el paraíso y nada de lo ocurrido esta noche tendrá ninguna importancia. Le aseguro que mi chico Yoel es el mejor masajista de todo Varadero. Y además solo le costará 30 euros o dólares. Eso para usted no es dinero y yo le aseguro que no se arrepentirá.
    
    Me quedé sorprendida con aquella propuesta que me ...
    ... hacía un camarero desconocido. Un masaje con su hijo a las doce de la noche de mi último día en Cuba. Pero yo estaba muy triste, no sabía qué hacer, y aquella propuesta rellenaba mi noche sin que yo tuviera que pensar ni tomar ninguna acción ni decisión. Y también animada por el alcohol, no sé en qué estaba pensando pero sin saber muy bien lo que estaba haciendo le dije “okey, vale".
    
    - Perfecto señorita, le aseguro que no se va a arrepentir. ¡Como me llamo Ernesto que no se va a arrepentir!. ¿Cuál es su número de bungaló?
    
    - El 214.
    
    - Pues si quiere, vaya y dese una buena ducha y en 20 minutos le digo a mi chico que vaya para allá. Ahora, si no le importa abonarme a mi los treinta euros o dólares, lo que usted tenga.
    
    Mientras rebuscaba en el bolso los treinta euros se me ocurrió que no me había dicho cuánto tiempo duraba ese masaje, así que le pregunté:
    
    - Y digame Ernesto, ¿cuánto tiempo dura el masaje?. No me ha dicho nada.
    
    - No se preocupe por eso, tranquila. Yoel sabrá cuando está terminado y cuando usted está satisfecha. Le repito, verá como no se arrepiente. Ninguna mujer ha tenido nunca la mínima queja de los masajes de mi chico.
    
    Me terminé el mojito de un trago, me despedí y encaminé mis pasos un poco tambaleantes hacia mi bungaló. Mientras caminaba le iba dando vueltas a lo que acababa de decidir. No sabía si era una buena idea o no o si me estaba metiendo en un lío. Pero al final llegue a una conclusión y me dije a mí misma: "mira, así por lo menos ...
«12...789...36»