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Me han hecho esclava sexual durante mis vacaciones
Fecha: 07/05/2026, Categorías: Hetero Autor: Libelula, Fuente: TodoRelatos
... no estoy pensando en la zorra de Tere y en lo que me ha hecho". Llegué al bungaló, me desnudé y me metí directamente a la ducha. Estuve mucho rato echándome agua caliente y agua fría alternativamente para relajar mi cuerpo y luchar contra los efluvios del alcohol. La ducha era una maravilla y tras diez o doce minutos me empecé a sentir mucho mejor. La cabeza se me fue aclarando y entonces empecé a pensar y a darme cuenta de que no tenía ni idea de quién era la persona que iba a venir a mi habitación. Solo sabía que era el hijo de Ernesto, barman del chiringuito, pero no tenía ni la más remota idea de quién era y sobre todo, de cómo era. Antes de que mi preocupación fuera en aumento tocaron a la puerta con tres suaves toques de nudillos y una voz con un acento marcadamente cubano dijo “soy el masajista, vengo de parte de Ernesto”. Sin saber muy bien que hacer, cogí una toalla de baño, me la rodeé por encima del pecho y abrí la puerta. Frente a mí se encontraba un chico joven que no debía de llegar a los veinte años, mulato, guapísimo, con una sonrisa amplia en la boca de labios carnosos y unos dientes blancos y perfectos. Llevaba unos bermudas y una camiseta que le marcaban un cuerpo ágil y fibroso pero sin estar apenas musculado y en una de sus manos llevaba un maletín en el que me imagino debía llevar los útiles necesarios para el masaje. Aquel chico era todo un Adonis con una piel canela y una mirada brillante que te hipnotizaba y que no podía dejar de mirar. Desde ...
... ese mismo momento mi cuerpo ansiaba ser tocado por aquellas manos y una especie de fiebre se apoderó de mí. Unas ganas enormes de desquitarme, de reclamar mis derechos y de disfrutar de aquel cuerpo joven. - Hola, soy Yoel el masajista, ¿puedo pasar? - Sí, sí, pasa por favor, te estaba esperando. Pero me has pillado en la ducha, perdona. - Perfecto, eso es lo mejor, un masaje después de una buena ducha. Si te parece, te lo voy a dar en la cama porque el sofá es muy bajo y se está mucho más incómodo. - Si, claro, como quieras. En la cama está perfecto. Yo estaba un poco cortada y no sabía muy bien que hacer. Estaba todavía mojada de la ducha y con la toalla de baño puesta. - Yo me llamo Isa, Isabel. Me has pillado en la ducha y todavía estoy mojada. No sé muy bien que tengo que hacer. Yoel, ¿qué hago?. - Espera un momento, que preparo todo. Tú no hagas nada, simplemente espera un poco y relájate. Como si fuera un profesional siguiendo una rutina que ha hecho cientos de veces, Yoel fue a la cama y quitó de un manotazo la ropa de cama y dejó exclusivamente la sábana de abajo. Después apagó los interruptores de la habitación y dejó encendida exclusivamente una de las lámparas de lectura que estaban a un lado de la cama, con lo que se creó un ambiente realmente íntimo en la habitación. Después puso sobre la mesita el maletín que llevaba, lo abrió sin que yo viese el contenido que había dentro y una vez hecho esto levantó la vista puso una pícara sonrisa en ...