1. MI HISTORIA DE PROSTITUCIÃ?N SIENDO UNA MADURA


    Fecha: 09/05/2026, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... gustar meterse mi polla en su coño”. Me preguntó si lo estaba disfrutando y le dije que sí. Jony me dijo que me pusiera de pie y que pusiera cara de puta y luego él también se puso de pie. Su erección se veía claramente, tenía una polla que asustaba de lo grande que era. Estaba detrás de mí sintiendo mi trasero y luego me abrió el culo para mostrárselo a todos antes de tocarme el coño con el dedo y dejar que todos supieran que estaba mojada. El proxeneta me dio una palmada bien sonora en el culo y le dijo a mi esposo que me llevara a nuestro dormitorio. Mi marido obedeció la orden y me acompaño hasta la puerta de nuestro dormitorio y me dijo: “Ven aquí, cariño, y dame un beso de despedida de esposa”. Podía decir que estaba confundida y nerviosa. Mi marido me besó y dijo: “Ahora ve con Jony y sus ayudantes y sé una buena puta”.
    
    Ya en la habitación, Jony se acostó bocarriba en la cama y me dijo: “Furcia, ven y métete mi polla en tu coño”. Hice lo que me mandó, pero me costó que me entrara toda su descomunal polla ya que no había lubricado lo suficiente debido a los nervios. Me usó con su gran polla hasta llenar mi coño. Me dio una palmada en el culo y me dijo que había follado muy bien. Me dejó con su semen goteando y salpicando las sábanas.
    
    A continuación Tony entró en mi coño y me regaló una abundante corrida y dejó mi vagina bien lubricada de lefa para que metiera Fran su polla. Me follaron uno tras otro, entrando en mi coño por turnos. Cuando creí que la prueba ya ...
    ... había terminado, Jony, el chulo, se dirigió a mí y me soltó: “Zorra, ahora te toca la prueba final y definitiva para saber si vales o no vales para trabajar de puta para mí”. No sabía a qué se refería, pero tampoco pregunté qué tipo de prueba me faltaba por pasar. El examen final fue una triple penetración. Fran, con una buena tranca me la metió por el coño; Jony, con su descomunal verga, me la metió por el culo; y Tony, con su polla más normalita, me folló la boca. Tras correrse los tres en mis agujeros, Jony, mi ya proxeneta, me dijo que lo había hecho bien y que fuera a limpiarme y que esperaba que siguiera dando lo mejor de mí para él.
    
    Me sentí muy degradada cuandolos tres machos terminaron conmigo y salí del dormitorio, mientras mimarido esperaba en la sala de estar.Sentí, que al follarme los tres machos, se rompieron realmente algunos de los lazos matrimoniales, la sacralidad del matrimoniofue profanada.Los cuatro dejamos una cama desordenada, con las sábanas mojadas con semen, además de oler a coño y culo para que mi espososeacostara a dormir.
    
    Lo más humillante fue que los vecinos (vivimos en un edificio de apartamentos donde las paredes oyen) pudieron oír al chulo y a sus ayudantes gruñir, gemir e insultarme en voz alta. Sabían que me estaban follando en mi lecho conyugal.
    
    A todo esto, decir, que los cabrones habían puesto sus móviles a grabar para inmortalizar todas las folladas que me dieron y como prueba de mi aceptación voluntaria de ser prostituida.
    
    Ese ...
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