-
Mi amigo y su primito parte 4
Fecha: 09/05/2026, Categorías: Fetichismo Gays Incesto Autor: DiegoAlex, Fuente: SexoSinTabues30
... que ya estaba mojado por mi liquido preseminal entre movimientos de mi mano guiando su cabeza y movimientos de mi pelvis para no dejar el contacto nunca, miré hacia donde estaba Mario, sentado en la silla de la computadora, completamente desnudo masturbándose mientras veía a su amante y amigo comportarse como un pervertido con su pequeño primo. Lo separé un poco de mi verga y volví a levantar su carita hacia mí, estaba rojita, respiraba con la boca abierta llena de excitación y ver eso en un niño es tan morboso, sabía que lo tenía a mi disposición y pensaba aprovechar cada minuto con esa criatura. “Quieres verga putito?” le pregunté poseído por el morbo de dominarlo a mi antojo. Trató de asentir con la cabeza, pero al tenerlo tomado por el cabello le fue imposible, entonces le dije que hablara, quería oírlo. “Si”- me dijo mirando desde el suelo. “Si, ¿qué? Putito”- le contesté “Si quiero verga” – me dijo cerrando un momento sus ojitos como si le costara mirarme mientras me pedía algo que claramente deseaba. Decidí cumplir su deseo y seguir dándole órdenes, pero el director de escena me interrumpió desde su silla “Bájale el bóxer David” seco, conciso y claro. El nene obedeció sin dejar de mirarme, bajando mi bóxer hasta dejarlo junto a mi pantalón alrededor de mis tobillos. Como pude, sin perder el equilibrio ni soltar su cabello, moví mis pies para liberar mi ropa mientras sentía como su manita tibia y suave sujetaba por primera vez mi verga dura, bastante ...
... lubricada alrededor de la base. Desde su silla nuestro director seguía ordenando. “David, pégate en los cachetes con tu nueva verga para jugar putito”. Él lo hacía tan naturalmente, como si no fuera la primera vez que lo veía. El sonido algo humedecido de mi verga pesada chocando con sus mejillas me tenía loco, su carita de calentura me llevaba al cielo. “Mámasela putito” – Escuché decir a Mario, y al instante vi como su la boquita infantil del niño que tenía de rodillas frente a mi se abría para recibir mi verga dura, y entonces mi alma salió de mi cuerpo. La sensación de su boquita tierna, pequeña, tibia y húmeda era lo más parecido a conocer el paraíso. David era un putito comevergas en toda forma, mamaba con hambre, con deseo. Su boca infantil saboreaba cada centímetro que entraba y salía de ella mientas sus ojitos claros me miraban expectante, con deseo de aprobación. Entonces llegó una orden que estaba a medio segundo de aplicar sin necesitarla “Cógele la boca”. Mi pelvis parecía poseía por el más lujurioso de los demonios, de adelante a atrás metiendo y sacando mi verga tiesa cada vez mas y mas adentro de aquella paradisiaca abertura. Desde donde estaba fui consciente de todo, mis sentidos estaban exacerbados por el placer de lo prohibido. Veía las gotas de mi propio sudor recorrer mi piel por sobre los músculos, desde el pecho hasta perderse en mi vello púbico recortado, pero algo crecido y de ahí surgía mi verga dura que se perdía y surgía de entre sus ...