1. ♓️ Piscis VI


    Fecha: 10/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Peter28, Fuente: TodoRelatos

    ... de que él pudiera reaccionar, Piscis empujó su silla de ruedas con una risa cómplice.
    
    —Vamos con Gerardo antes de que te dé algo.
    
    La complicidad entre ellos se volvió evidente, incluso para Estela y Gerardo, que los miraban de reojo con sonrisas divertidas. Sabían que Piscis era la hermana de Victoria, y aun así no ocultaron sus bromas:
    
    —Hacéis mejor pareja que muchos que conozco —dijo Estela.
    
    Piscis, para sorpresa de Daniel, se sonrojó.
    
    —¡Ja, ja, ja! Mira quién se puso roja —rió Daniel, hasta que un pellizco inesperado lo hizo callar.
    
    —¡Ayyyy, joder! Estoy convaleciente…
    
    Las carcajadas de todos rompieron la tensión.
    
    Esa noche, cuando la casa se sumió en silencio y Piscis se dirigía a la habitación de invitados, Daniel la llamó desde su puerta entreabierta.
    
    —Piscis… ¿te gustaría dormir conmigo?
    
    Ella lo miró fija, con un gesto entre desconfiado y divertido.
    
    —No soy de esa clase de chicas.
    
    —¡No, no! —Daniel agitó la mano, nervioso—. Digo que… que me hagas compañía. Cuando te vas… te extraño.
    
    La sinceridad le salió con un nudo en la garganta. Piscis parpadeó, sorprendida, y sus ojos se llenaron de un brillo húmedo.
    
    —Yo también te extraño… pero desde que murió Hans no he vuelto a estar con nadie, y no sé si pueda.
    
    Daniel tragó saliva.
    
    —Por favor… inténtalo.
    
    Ella suspiró, sonriendo con una dulzura resignada.
    
    —Te estoy malcriando demasiado.
    
    —Dijiste que soy tu niño, ¿lo recuerdas?
    
    —Dije que eras como un niño, no que eras ...
    ... mi niño.
    
    —Vale.
    
    Con ese “vale” Daniel dio media vuelta con la muleta, cabizbajo, y entró a su cuarto. Ella también se retiró, aunque con el corazón encogido.
    
    Daniel se tumbó en la cama, abrió su portátil e intentó distraerse revisando el proyecto que llevaba semanas puliendo. Estaba tan concentrado que no notó cuándo Piscis, en silencio, entró en su habitación y se metió bajo las sábanas a su lado.
    
    —Si me tocas, te empujo fuera de la cama —dijo ella, fingiendo severidad.
    
    Él soltó una carcajada.
    
    —¿Soy tu niño?
    
    —Aún no.
    
    —Gracias —susurró Daniel con sinceridad.
    
    Ella se acurrucó en su pecho y él apartó un poco la pantalla para que la luz no la molestara.
    
    —¿Qué miras?
    
    —El proyecto.
    
    —Explícamelo.
    
    Daniel la miró incrédulo.
    
    —¿En serio?
    
    —Sí, claro.
    
    Y entonces se desbordó. Nunca Victoria, había mostrado verdadero interés en su trabajo. Hablarle de su proyecto fue como abrir una compuerta. Le explicó cada parte, cada diseño, cada función, y ella escuchó con atención genuina. Al terminar, Piscis se levantó de golpe, con los ojos brillando.
    
    —¡Daniel, esto es revolucionario! En serio, es brillante. Sabía que eras inteligente, pero me quedé corta.
    
    Él sonrió tímidamente.
    
    —Quiero presentarlo pasado mañana en la Expo de tecnología médica.
    
    —Joder… serás el ganador de calle.
    
    —No sé, ya veremos.
    
    —La programación… ¿la hizo Gerardo?
    
    —Sí. Es un friki, pero brillante.
    
    —Joder, sí que lo es. Yo estudié diseño gráfico donde vi algo ...
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