-
Salto doble
Fecha: 10/05/2026, Categorías: Hetero Autor: Chicles, Fuente: SexoSinTabues30
Elena siempre fue intrépida, comparada con los niños de su misma edad, ni qué decir de las niñas, quienes la envidiaban. Dedicaba buen tiempo al deporte y a aprender, sí, pero no al estudio de sus asignaturas, eso no lo requería, bastaba con lo de la clase y leer los libros de texto. Ella aprendía cosas nuevas. Incluso cuando trotaba quienes la veían pasar con sus audífonos, imaginaban que escuchaba su música favorita, pero ignoraban que Elena oía audios de libros que ella misma había convertido, de PDF a MP3. Destacó, muy a su pesar porque no le gustaba hacerse notar, por su gran talento discursivo, sobre todo si el interlocutor era inteligente. Aunque no compartieran el mismo punto de vista, ambos quedaban satisfechos porque llegaba una nueva luz a sus cabezas. ¡Ese era el precio que pagaba por la notoriedad! En sus estudios de posgrado se topó con su media naranja; un profesor muy capaz, tildado de sabio, pero timorato y apagado pues solamente se dedicaba a los asuntos específicos de su área. “¡Eso es lo que yo no logré hacer!”, se dijo al conocerlo y sondearlo en los primeros días pues descubrió que se trataba de un alma gemela a la de ella, pero con una máscara de hosco y huraño a toda prueba que usaba como fachada. En cambio, ella se mostraba ante todos condescendiente y simpática para evitar hacerles sentir el aburrimiento que le causaban la mayoría de sus prójimos y sentía que desperdiciaba el tiempo que podría ocupar en otras cosas. Sin embargo, descubrió ...
... cómo sacar provecho de los insulsos al manipularlos para aprender más de los intereses que movían a la mayoría de los humanos, según su nivel social e intelectual. Casi todos deseaban sexo, incluida Elena, pero los demás eran torpes para conseguirlo y sólo se masturbaban. Ella eligió con quién sería su primera vez y las condiciones para que se diera. Antonio, su compañero de preparatoria, el mejor parecido y atlético, con fama de seductor experto, sería su efímero auxiliar para romper su himen. Antonio, buen estudiante, le temía a Elena porque la consideraba superior, y temía enfrentársele académicamente. Además, las horribles gafas, la ropa holgada y el peinado infantil que usaba Elena, no la hacían apetecible sexualmente ante sus ojos. Aún quedaba una actividad para concluir la semana. –Éste es un examen que me pidieron aplicar a todos los alumnos del grupo –dijo el profesor al repartir una hoja con instrucciones y tres problemas aparentemente fáciles, acompañados de tres hojas blancas, a los asustados estudiantes –No teman, no contará para sus calificaciones. Disponen de dos horas para resolverlo, sin calculadora. La solución debe ir en hojas separadas, no mezclen un problema con otro. La mayoría de los alumnos lo terminó en menos de media hora. Antonio y Elena habían concluido a la hora, pero repasaron sus respuestas y las corrigieron o afinaron en media hora más. Colocaron notas adicionales en el tiempo restante para justificar aún más sus argumentos. Durante ...