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Salto doble
Fecha: 10/05/2026, Categorías: Hetero Autor: Chicles, Fuente: SexoSinTabues30
... todos los alumnos de la escuela, no sólo a los de este grupo de primero de Bachillerato. Los de tercer año tienen resultados similares a ustedes. Algo parecido ocurrió entre los alumnos de Secundaria. Debíamos seleccionar cinco alumnos que representarán a la escuela en un concurso estatal. –¿Eso significa que todos estamos muy mal? –arremetió nuevamente el jefe de grupo. –No. Este examen selecciona a quienes tienen habilidades matemáticas. Se trata de un concurso de Matemáticas. Si fuese un concurso de habilidades musicales o lingüísticas y se aplicara un examen que las detecte, quizá lo aprobaban unos cuantos más, pero serían otros, no necesariamente los mismos. Cada uno tenemos y desarrollamos distintas habilidades. Vamos resolver los problemas –dijo el maestro. El docente, pidió a Elena que explicara cómo resolvió el primer problema. Después, el profesor explicó con detalle dónde estaba el quid y se escucharon varias expresiones señalando “Estaba fácil” y llamó la atención por qué razón no le era fácil a la mayoría darse cuenta del asunto. Cuando le pidió a Antonio que resolviera el segundo problema, éste se lució explicando cómo lo mira la mayoría y que el por qué se debía a una mala lectura comprensiva, ahorrándole al profesor la explicación. Otra vez las voces generalizadas “Sí, es cierto, no leímos bien”, “Estaba simple”, etcétera. En el tercero, el profesor llevó, poco a poco, al grupo a que comprendieran el enunciado señalando que no había otra forma ...
... de entenderlo, salvo la mala lectura y el vocabulario insuficiente, cosa común en la gente. En ese momento Antonio entendió la dificultad que tuvo e exclamó “¡Era eso!” mirando a Elena, quien asintió sonriéndole. –¡¿A ti no te pasó así?! –exclamó horrorizado mirando el apacible rostro de la mujer. –Sí, también tuve que leerlo más de dos veces –contestó ella para apaciguarlo y no se sintiera inferior, “pobre machito”, se dijo, y lo tomó de la mano. Al terminar la clase, el profesor les informó que habría una reunión al concluir el turno. Antonio y Elena, tomados de la mano, acudieron a la sala de juntas de la dirección. Se sentaron juntos y, eventualmente Antonio acariciaba la pierna de Elena quien pensaba “¡pinche pantalón!”, pero se desquitaba acariciando o llamando la atención con pequeños golpes en la pierna de Antonio, cada vez más cerca de su miembro, el cual por fin logró golpear en la zona del glande cuando se comenzó a erguir. –¡Perdón! ¿Te dolió? –preguntó en voz baja y lo sobó un poco terminándolo poniéndole el pene muy tieso. –No. No te preocupes. Allí no duele –contestó restándole importancia al asunto.. –¿Dónde sí te duele? –preguntó Elena con picardía. –¿También me sobarías? –contestó Antonio tomándole la mano y la deslizó en toda la extensión del falo. Elena la retiró de inmediato poniéndose muy colorada de la cara. “Perdón, señorita, no se enoje. me refiero a hombres y mujeres cuando digo ‘alumnos’, aunque usted sea la única mujer ...