-
Diario de 2 cerdos enamorados. CAPITULO II
Fecha: 11/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Sexo en Grupo Autor: gaypervert50, Fuente: SexoSinTabues30
... lupanar de 20 cerdos insaciables. El suelo del baño esta cubierto de goma negra y se une suavemente con el suelo de la gran ducha de granito negro. Del armario con espejo del baño, sacamos dos vasos de cristal con agua y unas gotas ya disueltas en cada uno de ellos con el somnífero que usamos para dormir, rápido y de un tirón durante 8 horas. Solo teníamos unos 12 minutos antes de caer en un profundo sueño. Nos tumbamos abrazados, intuitivamente, nos besamos, respirando el aire que exhalamos el uno en el otro mientras sentimos de nuevo como nuestros rabos vuelven a ponerse duros como rocas. Es el momento de la primera limpieza. Nos colocamos en un perfecto 69 y comenzamos a mamar nuestros rabos hasta el fondo, provocándonos arcadas hasta que al mismo tiempo, comenzamos a potar sobre nuestras pollas y abdomen. Una explosión de vómito caliente que salía de nuestros estómagos y así una y otra vez hasta que no quedaba nada más por echar. Nos pusimos en pie totalmente bañados en vómito de pis y lefas usando nuestras manos el uno sobre el otro para escurrir y ...
... drenar ese pastoso fluido sobre el suelo. Ya quedaba poco tiempo para nos hiciera efecto el somnífero. Con el cuerpo pegajoso de lefas, sudor, lapos y meos, llegamos a la habitación que no habíamos utilizado y nos tumbamos sobre la cama sin importarnos las manchas de pisadas que habíamos dejado en el trayecto desde el baño. Con tu cabeza apoyada en mi pecho, comenzamos a sentir nuestros cuerpos pesados, la musculatura expandiéndose relajada como si el colchón tuviese su propia fuerza de gravedad y poco a poco, nuestros parpados caían sin tener fuerza ni intención de mantenerlos abiertos y justo en ese momento que solo ves cómo se nubla esa última y fina línea de realidad antes de dormir… … un grupo de hombres vestidos con monos blancos de protección y máscaras de metacrilato, entran en la habitación con paso decidido; cuatro vienen hacia nosotros y los demás, que no me da tiempo a contar, se repliegan por toda la estancia y, ese fue el último recuerdo consciente hasta que al día siguiente al despertar, descubrí quienes eran y por qué estaban allí. Continuará.