1. Noche de telo con mi madre: Nuestro incesto


    Fecha: 14/05/2026, Categorías: Incesto Autor: MORADO SUBIDO, Fuente: CuentoRelatos

    ... se deslizaba de sus labios. —Vamos a la ducha. —Me ordenó, y mientras ella se perdía hacia las luces perversas de ese cuarto yo me deleitaba mirando sus piernas, sus caderas y las pecas de su espalda. Toda desnuda como esa ninfa que uno sueña mientras se masturba, yo la tenía ahí y era mi madre, Yocasta entregada al deseo de Edipo.
    
    Nos metimos en la ducha, así como estábamos totalmente desnudos, mientras siguieron los besos húmedos y ahora mojados bajo el agua que corría por nuestros cuerpos, mi madre levantó sus brazos haciendo que sus tetas se elevaran hacia mi boca, entendí el juego y volví a mordisquear esos pezones, la di vuelta cuando sus tetas y su cara dieron contra pared, ella levantó su cola, me arrodillé y abriendo sus nalgas su esfínter hizo un gesto cuando lo puntee con mi lengua, el chorro de agua corría, pero aun así, sentí ese amargo sabor cuando me enterré en ese culo.
    
    Necesitaba dilatarla, ella más se elevada en sus piernas y más enterraba mi lengua; unté mis dos dedos con champú introduciéndolos en el ano de mi madre, que jadeaba bajo la ducha —cogeme la cola, abrime to…— no terminó con la frase cuando mi pija se clavó como una estaca en ella. La cabalgué con ese sonido de golpetear y ella gritando de placer, —así, cogete a mami—; mi furia se aplacaba conteniendo el explotar en su cola, estábamos otra vez en el éxtasis; pero no quise acabar, entraba y salía del culo de mi madre viendo cómo se contraía en esa dilatación; volví a enterrarme.
    
    Pero ...
    ... cuando aceleré ese golpeteo en sus caderas, se dio cuenta que yo estaba por acabar, de un giro se arrodilló y exploté todo mi semen en su garganta, viendo como debajo de la ducha, esa puta me clavaba sus ojos verdes disfrutando y disfrutándonos de placer. Me mostró sacando la lengua cuanto yo había eyaculado y de un trago tragó mi semen hasta su vientre.
    
    Nos volvimos a la cama, nos tumbamos desnudos boca abajo y mirándonos solo nos dijimos, ¡Que placer!… Su mano acarició mi cara —¿hasta cuándo vamos a coger de esta manera? —me preguntó mordiéndose los labios— Está bien que mami sea una perversa ninfómana, pero… ¿vos disfrutas más conmigo que con tus amiguitas? —Le acaricié el cabello hasta alcanzar las curvas de sus caderas bajando por su espalda y acariciando la incipiente raya de su cola, —Claro que sí, el juego perverso es lo que me excita con vos, –le confesé—; Entonces cogeme de nuevo.
    
    Me puse de rodillas detrás de mi madre, mientras ella como una perrita en celo me dio su colita otra vez mientras calzaba una almohada bajo su vientre elevando su geografía hasta que comencé a rozar otra ves mi glande en su raja depilada, aunque flácida mi pija entró suavemente en esa concha puta y húmeda, pero así suavemente mientras golpeteaba —otra vez— su carnes con las mías, ella volví a gemir y sentir que mi pija estaba firme, cuando gritó otra vez saboreando otro orgasmo, su cabeza cayó sobre la almohada.
    
    La agarré bruscamente de los pelos hasta que sobre su espalda la giré ...