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La propuesta (7)
Fecha: 15/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: economista1, Fuente: TodoRelatos
Capítulo 20 Nos despertamos tarde, sobre las diez. ¡Qué bien se dormía en el pueblo sin escuchar ni un solo ruido!, y aprovechamos la última mañana sin compañía para desayunar en el jardín y hacer una ruta de una horita en bici por los alrededores. Después preparamos una ensaladilla rusa para los cuatro y antes de que llegaran Marta y Álex nos pegamos un baño en la piscina. Me sorprendió que Cayetana finalmente no llamara a su hermana para que le trajera los biquinis y me tocó lavar a conciencia el de Marta para que se lo pudiera poner otra vez después de la corrida del día anterior. ―Paso de pedirle nada…, por un día ya me aguanto y me quedo con este… ―me soltó cuando le pregunté al respecto. Así que Cayetana volvió a ponerse el biquini negro de su hermana, con esa braguita brasileña que le quedaba tan bien. A la una apretaba el sol, a pesar de estar ya en septiembre, y tuvimos que pegarnos un baño para refrescarnos después de la ruta en bici y luego nos recostamos en la tumbona. No tardaron mucho en llegar Marta y Álex. Cayetana se puso una camiseta en cuanto escuchamos la moto del imberbe y salimos a recibirlos al porche. Nos saludamos los cuatro y fuimos hasta el patio, pues la parejita tenía ganas de probar la piscina antes de comer. Marta ya llevaba puesto el biquini bajo la ropa y Álex igual, venía en bermudas, aunque se le notaba el calzón por debajo. Eso no fue impedimento para que se quitara la camiseta de tirantes y se tirara al agua. ...
... ¡Menudo cerdo!, por lo menos se podía haber ido a cambiar antes. Ahora lucía una cadenita plateada en el cuello, lo que le daba todavía un aire más de macarra y se quedó mirando cómo su novia se quitaba la ropa. Primero sus mini shorts vaqueros y luego el top, que no le tapaba ni el ombligo. Uf, Marta venía potente con un minúsculo biquini blanco, que era todo de tiras excepto un triangulito en la zona del coño y otros dos para tapar sus pequeños pechos. Se pasó todo el pelo por un hombro y después imitó a su novio lanzándose de cabeza. No había hecho nada y Cayetana ya estaba de mala hostia con su hermana. Podía notarlo a través de sus gafas de sol cuando se quitó la camiseta antes de recostarse en la tumbona. ―Anda, ese biquini me suena ―dijo Marta desde el agua al ver a Cayetana con uno de sus trapitos. ―Sí, me dejé los míos en casa y esto es lo único que encontré decente en el armario… ―¿Y no te queda pequeño?, ese es de cuando tenía quince años o así… ―Pues no…, es lo que tiene estar delgada ―afirmó mi novia, lanzándole una puyita a su hermana. Por supuesto que Marta no se dio por ofendida. Ella no estaba tan delgada como Caye, pero tenía un cuerpo perfectamente con muslos fibrosos, culo redondo y respingón y un vientre plano y definido sin apenas pecho. ¡Un cuerpazo fitness! ―Mmmmm, ¡no pienso hacer nada en todo el finde!, ¡estoy molida! ―anunció Marta saliendo del agua y quedándose tumbada en la orilla. ―¿Mucha fiesta ayer? ―pregunté ...