1. Mi experiencia sexual en la cárcel (2)


    Fecha: 16/05/2026, Categorías: Confesiones Autor: Bishops, Fuente: CuentoRelatos

    ... fue con mi prenda interior en su bolsillo. Tuve un par de clientes más que sólo querían una paja. Llegué a casa y me tiré al sillón. Estaba por dormirme cuando sonó el celular. Era un número desconocido. Atendí
    
    -¿Vos sos la mamá de Elián, el que robó un súper?
    
    -¿Quién habla?
    
    -Hoola mamita ¿cómo estás? ¿No te acordás de mí? Yo sí me acuerdo de vos, de esas tetas… Nos vimos ayer
    
    -¡Pero ¿quién habla?! –sabía muy bien quién era pero quería pensar en alguna estratagema para sacármelo de encima
    
    -No, no te hagas la pelotuda, porque estoy al lado de alguien que te quiere saludar…
    
    -Mamá…
    
    -¡No! ¡¡Elián!! ¡Dejalo, hijo de puta!
    
    -Tranquila, que está acá y está bien, haciendo rancho ¿o no pibe? Pero mirá que me aburro rápido. Acá somos siete. Y nos aburrimos muy rápido. Y éste, tu nene, está nuevito. Debe estar apretado.
    
    -¡Pero ¿qué decís por favor?!
    
    -Mirá, te la hago corta. Me tenés que entretener. Vení el viernes y hablamos. Si no, ya sabés. Vení el viernes a verlo al trolín éste y después te quedás, y hablamos.
    
    Cortó. Estaba anonadada. No sabía qué hacer. No podía dejar que lo violen a mi hijo, pero tampoco quería acostarme con ese ser inmundo. Tenía que pensar algo, pero no se me ocurría. Pensé que algo se me iba a ocurrir en la semana. Y fue una semana complicada. Me tocaron todos clientes complicados. Pensé en pediré ayuda a alguno de ellos, pero ninguno lo iba a hacer. En esa situación, nadie lo iba a hacer. Iba a hablar con el director ...
    ... penitenciario, ese viejo pelado que estaba peleando con Segovia la vez pasada. Sí, eso. Él me iba a ayudar.
    
    Como dije, fue una semana complicada. No me podía sacar el tema de la cabeza. El único momentáneo lapso de alivio fue Marcos. Creo que les dije que sólo me cojo a un cliente, Marcos. Marcos me encanta. Es instructor en un gimnasio, lo cual me ahorra describirles su cuerpo. Compitió más de una vez en concursos de fisicoculturismo y llegó a ganar uno. Ahora, a sus 39 años, se dedica a su gimnasio. Yo lo conocí cuando competía. Él necesitaba que masajeara esa ingente masa de músculos; los atletas necesitan eso, sobre todo después de tanto esfuerzo.
    
    Ya me lo cogí la primera vez que vino. Me acuerdo que yo estaba impresionada. Mis clientes tienen por lo general cuerpos horribles y éste era escultural. Encima estaba cerca de una fase de competición y más marcado e irrigado que nunca. Me pidió que haga especial énfasis en sus piernas y glúteos, porque los había trabajado mucho. Nunca había visto una pierna con tantas venas y tantas rugosidades. Los músculos dibujaban muchas formas, ninguna de las cuales se fue sin mi toque. Estaba con un slip rojo. Me acuerdo que le pedí que abriera un poco las piernas, así llegaba al abductor. Ya había visto su erección.
    
    -¿Querés que me lo saque? –me preguntó, agarrándose el slip
    
    -Como vos quieras. Si te sentís más cómodo…
    
    No hesitó y se lo sacó. Le vi la pija hermosa. Es de tamaño normal, torcida a la izquierda, pero hermosa. Tiene dos ...