-
Culeándose a su recatada madre por desquite 2
Fecha: 16/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Roger David, Fuente: TodoRelatos
Culeándose a su recatada madre por desquite 2. Las horas fueron pasando de lo que quedaba de aquella incestuosa noche en que la recatada pero bien ponderada Mónica —una candorosa y curvilínea madre de familia— se había entregado involuntariamente a los deseos sexuales de su desequilibrado hijo. Digo involuntariamente ya que debemos recordar que, —a ella— a pesar de haber sido participe de la forma más mundana y viciosa de lo que uno pueda imaginar, la habían drogado administrándole un poderoso fármaco veterinario que se les da a las yeguas y a las vacas para que se calienten al momento de la procreación de su propia especie. El prodigioso fármaco también había funcionado perfectamente en su cuerpo y en la revolución de sus sentidos. Ya eran cerca de las 8:00 de la mañana y la fresca aurora matutina ya se hacía notar a medias mezclándose con el fuerte olor a sexo que aun predominaba en la habitación en que se había llevado a cabo el incesto entre madre e hijo. La ya bien descansada mujer lentamente fue despertando de su letargo. Sus negros ojos en un principio se dieron a estudiarlo todo, mientras caía en cuenta que ella yacía en su cama totalmente desnuda y con su cuerpo algo pegajoso. Del mismo modo visualizó el pijama de su hijo aun tirado en el suelo. De la misma forma su camisa de dormir, sus calzones y su brasier. Fue ahí en donde de golpe lo recordó todo. Rápidamente se sentó en la cama llevando sus dos manos a la cabeza intentando creer que todo lo ...
... ocurrido solo hace algunas horas había sido solo una pesadilla. Pero los recuerdos en su mente eran tan nítidos que lo de la pesadilla era casi imposible. Además, que aun tenía la vagina mojada, por lo que lentamente fue descubriendo las ropas de cama para cerciorarse ella misma. Con solo ver la parte más intima de su cuerpo que aun estaba con restos de semen, un sinnúmero de escandalosos y acusatorios remordimientos de conciencia tomaron poder en su mente. —¡Dios! ¡¡Dios!! ¿¡Pero que hice anoche!? ¡Me acosté con mi propio hijo! —Murmuraba en forma escandalizada mientras rápidamente se ponía de pie con sus dos manos aun agarrándose la cabeza en señal de espanto. Rápidamente fue a su armario y sacó otra camisa de dormir y se la puso. Esta otra era similar a la que estaba tirada en el suelo. Claro que esa última para ella ya era más diabólica y perversa. Esta era la que ella misma unas horas antes se había retirado sensualmente a la misma vez que se agarraba al miembro de su retoño, según lo recordaba. Estando ya con aquel ligero atuendo y casi al borde del derrame cerebral, debido a los miles de infernales pensamientos incestuosos, se sentó a los pies de su cama intentando de alguna forma reflexionar en lo que había hecho, y de qué cosa sería lo que iba a pasar ahora en el seno de su familia después de tan vil y horrorosa indiscreción cometida. En aquel momento con sus ojos llorosos se daba nuevamente a recorrer su habitación mientras que en su mente se dejaban caer una ...