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Culeándose a su recatada madre por desquite 2
Fecha: 16/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Roger David, Fuente: TodoRelatos
... dormir y sobre esta una larga bata de levantarse para en el acto proceder a abrir las cortinas de los ventanales de su habitación y ventilarla. El fuerte olor a sexo en que esta había quedado lo impregnaba todo. También cambio las sabanas y toda la ropa de cama. Prendió además velas aromáticas. Hasta que cuando ya no tuvo nada más que hacer y después de haberlo pensado una y otra vez se dio las fuerzas necesarias para salir de su recamara y afrontar la situación frente a su hijo. Ya eran cerca de las once de la mañana y Mónica tras haber comprobado que su casa estaba en el más completo silencio se dirigió a la habitación de su hija de veinte años. Desde el umbral de la puerta de la habitación de Jessica comprobó que ella seguía durmiendo profundamente. Comprendió que este sería el mejor momento de mantener una seria conversación con Laureano. Tenía claro que, aunque ella había sido quien comenzó con tal desnaturalizada acción de apareamiento en la noche recién pasada, Laureano como su hijo que era no tenía que porque haberle seguido el juego. Además, que estaba casi segura de que este se había aprovechado al haber estado ella algo ebria. Mónica estuvo más de quince minutos en el comedor de su casa intentando darse el valor suficiente para irrumpir en la habitación de su hijo y encararlo. Pero por cada vez que lo iba a hacer se acobardaba por lo enajenante que sería verlo nuevamente después de lo que habían hecho. Sumado a que aun sentía en su cuerpo un ligero ...
... estado de excitación, claro que no al grado de querer volver a hacerlo. Ni loca volvería a cometer tal imprudencia, se prometía una y otra vez. Hasta que por fin tras serenarse y concentrarse en todo lo que tenía para decirle, y estando ya a la entrada de la habitación de su hijo, lentamente fue girando el pomo y empujando la puerta hacia adentro percatándose que él ya desde hace rato debía haberse levantado. Lo vio sentado frente al computador encendido y con su página de Face abierta. En el acto dedujo que Laureano claramente estaba chateando con sus amigos, y cuando este por fin minimizó la pantalla y levantó su cara para mirarla —para Mónica— fueron los 10 segundos más largos de su vida. Ambos se miraban fijamente a los ojos. Cada uno con miles de sensaciones muy distintas uno del otro. Hasta que fue la hembra la primera en sentir que se le quemaba la vista. Mónica tuvo que rápidamente llevar su mirada hacia cualquier parte a la misma vez que lo escuchaba hablar: —¡Buenos días madre! ¿Qué tal amaneciste hoy? Mónica tras escuchar el habitual tono en su voz, como si entre ellos nunca hubiese pasado nada, nuevamente llevó su acusadora mirada al relajado semblante de su hijo para contestarle con su alma llena de ira y con ganas de ahora si zurrárselo por degenerado y sin vergüenza. Pero el joven seguía mirándola como si nada. El relajado estado en que lo veía más le enervaron los sentidos al grado se sentir ganas hasta de matarlo por desvergonzado. Hasta que ...