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Culeándose a su recatada madre por desquite 2
Fecha: 16/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Roger David, Fuente: TodoRelatos
... y otra vez las escalofriantes imágenes de lo que la recién pasada noche ahí se habían sucedido. De cuando ella se masturbaba de pie pensando en el señor Juárez, y como este se la violaba. De cómo luego tuvieron relaciones estando de pie y contra el muro. Recordó también que hasta en tres oportunidades ella le había chupado el pene y lamido los testículos a su propio hijo. Hasta que ya no aguantando mas todos los perjuicios morales con los que estos demenciales recuerdos le atacaban la conciencia simplemente se tapó la cara con sus dos manos —sintiendo vergüenza de ella misma— y se largó a llorar desconsoladamente con su cuerpo semi inclinado hacia adelante. En esa posición y mientras lloraba en silencio estuvo pensando y analizando una y otra vez la situación no comprendiendo exactamente cuáles fueron los motivos que la llevaron a mantener relaciones sexuales con Laureano su hijo. —¡Desgraciado! ¡Sniffsss! ¡¡Eres un desgraciado!! ¡¡¿Cómo pudiste habérmelo hecho?!! —Se decía y se preguntaba para sí misma entre sollozos. Nauseas y unas tremendas ganas de vomitar fue lo que sintió cuando recordó a su hijo encima de ella con cara de placer en los momentos que la empalaba firmemente al ritmo de la cogida que le estaba dando. —¡Ay Dios… Dios! ¡No entiendo, si… si era yo misma quien se lo pedía! —recordaba luego, a la vez que intentaba de buscar alguna justificación por parte de ella. —¿¡Pero como pude haberlo hecho!? y ahora ¿¡Con qué cara lo podré mirar!? ...
... ¡¡¡Sniffssss!!! ¡¡¡Pero yo estaba ebria!!! —pensó de pronto. —¡¡¡Ebria!!! ¡Si! ¡¡¡Eso fue!!! Este mocoso de mierda se aprovechó de mi estado y me lo hizo estando yo borracha y con mis sentidos nublados. La dolida mujer no estaba muy segura de sus conclusiones con eso de ella haber estado tan borracha como para haber perdido los sentidos, ya que recordaba nítidamente y con detalles cada momento del coito que se habían puesto. Pero eso de que claramente ella misma haya seducido a su hijo no le cuadraba mucho. Con toda esta incertidumbre en su mente estuvo por espacio de más de una hora lloriqueando y maldiciéndose por lo ocurrido. Pensaba en lo que se le venía, y también como podría mirar a los ojos a su futuro marido teniendo en su mente que le había sido infiel con su propio hijo —con el de ella—. Así que sin atreverse a salir de su habitación, y cuando comprendió que la vida continuaba y que la situación la tenía que afrontar le gustase o no, como una verdadera autómata se dirigió al baño de su habitación para ducharse. Debajo del agua y de la gran capa de espuma en la que había envuelto su portentoso cuerpo —al son de sus lloriqueos— de alguna forma se daba a intentar hacer desaparecer la pecaminosa culpa del incesto cometido. Pero por más que hacía durar la ducha, enjabonándose y enjuagándose abundantemente una y otra vez, estas culpas parecían aumentar. Luego de secar y peinar su cabello castaño oscuro, la soberbia y jovial milf se volvió a poner su ligera camisola de ...