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Culeándose a su recatada madre por desquite 2
Fecha: 16/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Roger David, Fuente: TodoRelatos
... estaba en el limbo de la lujuria mas mundana y carnal jamás sentida en sus neuronas no lo dudó en responder afirmativamente. Ella estaba caliente, bien caliente. Estaba ardiendo de ansiedad sexual, y no le tenía miedo al dolor que seguramente iba a sentir en el momento en que le perforaran su virgen reducto posterior: —¡¡Ohhhh, si mi vida!! ¡¡Házmelo por donde tú quieras!! ¡¡¡Por donde tu quierassssssss!!! —le respondió entre bramidos de calentura no temiéndole a consecuencias dolorosas. Ninguno de los dos degenerados se percató que la jovencita que ellos tenían por hija y por hermana los estaba espiando horrorizada desde un lado de la puerta con su cuerpo apoyado al muro. Jessica al haber estado observando asqueada y ensimismada como su hermano le lamía el culo a su madre, caía en cuenta que este ahora se aprontaba para cogérsela por el ano. La chica tuvo que enderezar su cuerpo y apoyarlo contra la pared para automáticamente llevarse la mano a la boca para no gritar de horror por lo que ahí iba a ocurrir en pocos momentos. Laureano tan salido como exaltado por su descabellada proeza rápidamente se puso de rodillas detrás del curvilíneo cuerpo de Mónica con su verga completamente parada. Acto seguido, posó una mano en su suave cadera y con la otra apuntó sin más que esperar a su delicioso y apretado objetivo. Lo ubicó justo en la entrada anal y comenzó a empujar despacio. El cuerpo de su bella progenitora temblaba y tiritaba de pánico y excitación, mientras el hijo ...
... presionaba una y otra vez intentando encajársela. —¡¡Tranquilita mi zorra!! ¡¡Si te duele tendrás que aguantarla!! ¡¡jeje!! —reía nerviosamente y en forma descarada el caliente y despiadado hijo mientras ejercía presión en el ajustado esfínter de su atractiva madre. El chico comprobaba que aquel ano estaba de lo más apretado. Pero debido a sus energías y a las tremendas ganas que le traía a su madre desde hace tiempo, el joven violador de un momento sintió como ese elástico anillo cedía y que le daba paso en primera instancia a su glande. Otro esfuerzo por parte de este y el tronco comenzó a abrirse paso. Ahora ya derechamente se la estaba enculando. El enculamiento fue lento, pero el traspirado muchacho no dejó de empujar su miembro manteniendo a la hembra firmemente agarrada de sus caderas hasta que luego de un extraño, pero leve sonido de carne rompiéndose, ella convertida en toda una amazona la aguantó y terminó por comerse por su brillante trasero los veinte centímetros de verga que su hijo le había embutido apretadamente por su conducto posterior, el cual estaba bañado en sangre. Mónica en el momento en que se sintió atravesada e invadida analmente aguantó el dolor de cuando sus carnes se rompieron. Solo se dejó caer con sus hombros al lecho casi desmayada con sus ojos totalmente cerrados y apretados debido a lo dolor que estaba sintiendo en su trasero. Ella sabía que le acaban de rasgar el esfínter. Estaba y se sentía llena por dentro y la sensación de tener una verga metida en ...