-
Mi preciosa princesita (capítulo 10)
Fecha: 16/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM Incesto Autor: cleversex, Fuente: SexoSinTabues30
Cuando nuestros encuentros se ceñían a unas pocas horas los miércoles, maldecía porque me parecía una mierda. Luego, a pesar de no ser creyente, recé por poder volver a tenerla esas tres escasas horas. Al día siguiente de la muerte de sus padres, los Servicios Sociales se la llevaron y yo tuve que ir al depósito a reconocer los cadáveres. No fue agradable porque su vehiculo fue aplastado por una hormigonera que se les subió encima. Los cuerpos habían quedado destrozados e incluso el del padre estaba partido por la mitad. Lógicamente yo no lo vi, pero me lo comentaron los forenses. La madre estaba también muy deteriorada, pero por fortuna la cara la tenía casi intacta. No tuve dificultad en identificarlos. Gente de Asuntos Sociales entraron en la casa de Martina para coger ropa utilizando las llaves que los padres llevaban encima en el momento del accidente. Después nada hasta que tres meses después alguien llegó a casa para hablar conmigo. Fue una conversación larga porque antes de contestar a sus preguntas me tuvo que contestar a todas la que la hice sobre Martina. No me voy a enrollar con esto, pero resumiendo mucho, en las entrevistas que los psicólogos habían tenido con Martina había salido a relucir el enorme apego que tenía conmigo. Al principio me acojoné ante la posibilidad que hubieran descubierto nuestra relación, pero rápidamente vi que no. La cuestión estaba en que la niña no tenía familia. Su madre creció en un orfanato rumano. Al padre solo le quedaba ...
... un hermano, pero era impensable que se hiciera cargo de su sobrina porque estaba en la cárcel con una larga condena por asesinato. La persona que llevaba el caso de la niña era reacia a que fuera pasando por pisos de acogida además de que ella se negaba a ir, además, la habían enviado al centro de acogida de El Escorial que era un lugar poco idóneo para una niña como Martina. La única posibilidad era que yo me hiciera cargo de ella. El único problema, pero muy importante, era que yo vivía solo y no tenía formada una familia de algún tipo. No me voy a enrollar mucho sobre ese asunto, pero después de muchas entrevistas e investigaciones sobre mi situación económica, finalmente pude adoptarla. En esos meses nos vimos tres veces en presencia de los psicólogos para que nos evaluaran. Antes de que todo esto ocurriera, había decidido hacerme una vasectomía: no me molaba el látex. Al mes de los sucesos me llamaron para hacerlo y estuve tentado de echarme atrás, pero finalmente lo hice. Por precaución congelé muestras de mi semen para un banco de lo mismo. Unos días antes del primer aniversario de la muerte de sus padres, un viernes por la tarde, me citaron en el centro de acogida de El Escorial para recogerla. Nada más verme, Martina se abrazó llorando a mi. Por supuesto yo también lo hice, pero me corté con los besos. Después se abrazó con la funcionaria que había llevado su caso y con su maletita nos fuimos al coche. Cuando llegamos y nos acomodamos en su interior nos miramos ...