1. Así es como se convirtió en mi puta privada (6)


    Fecha: 18/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: melenas, Fuente: TodoRelatos

    ... agarrada con las dos manos a mi brazo, su mirada se perdió en el horizonte y empezó a correrse de forma violenta y consecutiva. Un orgasmo, dos, tres y un chorro de liquido saliendo de entre sus piernas empapando la falda, el suelo, la silla, todo. Paré el juguete y la deje descansar, una vez tranquila pegue y salimos.
    
    Elena.- Joder que cabrón, lo he dejado todo pringado, y no creo que a nadie se la haya escapado lo que estaba pasando. ¡ME ENCANTA EL JUGUETE! ¡JODER QUE CORRIDA! ¡NO PARES, DALE CAÑA MI AMOR! (En voz alta mientras salíamos del local)
    
    José.- Tranquila zorrita que el día es muy largo.
    
    Subimos al coche de regreso a casa, mientras yo seguía jugando con mi nueva adquisición. Elena ya no era capaz de disimular su excitación, se tocaba las tetas, lar piernas y pasaba su mano sobre mi polla, queriendo sacarla y masturbarla, pero yo no la dejaba. Ya casi en el pueblo, paré a un lado de la carretera, nos bajamos, la coloque abrazada a un árbol cercano a la carretera, saque sus tetas de la blusa, subí al máximo la intensidad del vibrador y le metí la poya, que ya estaba a punto de estallar, en el culo. Los gritos de placer que daba Elena se tenían que oír en kilómetros a la redonda.
    
    Elena.- SI MÁS, ROMPEME EL CULO, FOOOOLLAAAMEEEE, MAAAS HAAAA HAAAA.
    
    No pude aguantar más y sin poder evitarlo empecé a soltar chorros de leche dentro de su culo, un, dos, tres, cuatro. Me vacié dentro de ella.
    
    Volvimos como pudimos al coche, y retomamos el camino a casa, ...
    ... sin dejar de usar el juguetito y sin dejar que la puta se recompusiese la ropa. Ya en casa sin desnudarla, la introduje un consolador en el culo, la senté sobre el potro del cornudo, la até, subí la intensidad del vibrador y le metí la polla en la boca, la follaba la garganta como si del coño se tratara, dentro fuera, dentro fuera, cerca de diez minutos follando su boca y ella queriendo gemir sin poder hacerlo con un orgasmo tras otro. No la deje descansar hasta no correrme en su garganta, un chorro, dos, tres, cuatro, cinco.
    
    Me aparté, apague el juguete y la deje ahí atada mientras yo me recuperaba sentado en el sofá.
    
    José.- Vamos zorra que te quito las correas y te sientas conmigo en el sofá.
    
    Elena.- (casi sin fuerzas para levantarse y con la voz entrecortada) Me vas a matar de placer José, no pares, Lo quiero probar todo.
    
    José.- ¿Ya no quieres que me folle a tu suegra? ¿Solo a ti?
    
    Elena.- No. Sigo queriendo que te la folles, a ella y a la mujer de mi cuñado. Quiero que las conviertas en tus putas, y que los cornudos de sus maridos lo vean.
    
    José.- ¿Y tienes alguna forma pensada? ¿Aquí? ¿En sus casas?...
    
    Elena.- El sitio y el cómo me da lo mismo. Lo que quiero es que los babosos de mi suegro y mi cuñado se maten a pajas mientras ven como se follan a sus mujeres y sin poder tocarme a mí. Que es lo único en lo que piensan cuando nos juntamos todos. Pero tú mandas, así que hare lo que tú digas.
    
    José.- Esta bien. Lo primero es que llames a Ana mi me la ...
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