1. Amor en criptomonedas II


    Fecha: 19/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Peter28, Fuente: TodoRelatos

    ... cafetería donde el trabajaba. Algunas noches lo ayudaba sirviendo los cafés con gesto decidido, mientras él limpiaba las mesas con lentitud, solo para mirarla un poco más.
    
    En la primavera del 2013, algo cambió. Fue ella quien se dio cuenta. Había pasado diez días con sus Padres en Lyon, y aunque los mensajes con Alan seguían llegando, eran insuficientes. Al regresar, lo vio desde lejos en la puerta de la cafetería, con las manos en los bolsillos, el mismo abrigo gris de siempre, y supo que no quería seguir fingiendo. Esa noche, mientras Alan fregaba la máquina de espresso sin poder dejar de mirarla, fue cuando Margaret se lo dijo, sin adornos:
    
    —¿Quieres que lo hagamos oficial?
    
    Alan parpadeó. El corazón le dio un salto torpe, como si no supiera cómo acomodarse en el pecho. Ella no esperó respuesta. Se acercó, lo besó rápido, con esa seguridad que a él siempre le descolocaba. Después volvió a limpiar como si nada hubiera pasado, con los labios ardiendo y soñando un amor, que comenzó aquel lejano 1 julio del 2013
    
    Pasaron así los meses, de la mano. Ella lo introdujo a su pequeño mundo universitario, lleno de compañeras ruidosas que lo miraban con desdén o con burla. Las bromas crecieron en intensidad: lo llamaban “el niño pobre”, “el friki”, hacían chistes sobre su forma de vestir, su timidez. Margaret, a veces, las frenaba con una mirada; otras, simplemente reía. Había algo en ella que aún no se decidía del todo.
    
    Alan conoció a sus padres una tarde en vísperas de ...
    ... Navidad del 2013. No vivían cerca —venían cada dos fines de semana desde Dijon para verla—, y cuando lo invitaron a compartir una comida con ellos, él se preparó como si fuera un examen final. La madre lo escrutó como si pudiera ver a través de sus planes. El padre se limitó a asentir, cortés, aunque con una mirada ausente. No les gustó la relación, eso fue evidente. Alan lo notó por la forma en que insistieron en hablar en francés delante de él, incluso cuando Margaret los reprendió.
    
    - Hola dijo la madre mirándolo de reojo y sin rodeos le preguntó. Tú cómo te ganas la vida
    
    - Por ahora trabajo de noche en una cafetería
    
    La madre hizo una mueca como si la hubieran insultado
    
    El padre se acomodó las gafas
    
    Margaret dijo — mamá ya está bien
    
    Hija tu estilo de vida no va con el de este chico y disculpa te te lo diga, pero esa relación no tiene futuro.
    
    El padre intervino – deja que sean ellos los que decidan, aunque ciertamente es complicado
    
    Gracias Papá.
    
    Alan se fue triste de aquella casa, cuestionándose si tendrían razón, mientras Margaret le decía una y otra vez que el dinero no importaba
    
    Sin embargo, ella era libre entre visitas y tenía una habitación propia en la residencia universitaria, en un ala con cámaras de seguridad que sólo grababan los pasillos y la entrada. Pronto aprendió a sortearlas. Todas las noches que quería estar con Alan, abría la ventana de su cuarto —un primer piso con un viejo enrejado—, se sentaba en el borde, ajustaba bien la ...
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