1. Las perversiones de mi hijo. Capítulo 1


    Fecha: 26/05/2026, Categorías: Erotismo y Amor Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... filial. Pensar en eso hizo que sintiera una extraña culpa, como si el solo hecho de pensar que una relación incestuosa tuviera un especial morbo que llevara a ciertas personas a realizar actos poco éticos, fuera algo de lo que me tuviera que sentir avergonzada. Aparté la idea de mi cabeza. Sin embargo, no podía evitar pensar que la cosa venía por ahí. A lo mejor no era un morbo necesariamente relacionado con lazos sanguíneos. Quizás Dante simplemente necesitaba un desafío. Había sido testigo de cómo, incluso unas chicas que hacía rato pasaron los veinte años, se quedaban maravilladas con su belleza escultural y su actitud arisca. Debía tratarse de eso. Necesitaba experimentar una conquista difícil, casi imposible. Y Emilia había sucumbido ante el encanto de su primo. Por la mañana me encontré a mi sobrina en la cocina. Ya había terminado de desayunar. Por lo visto me estaba esperando. —No estoy enojada. Pero sí muy decepcionada, y muy muy asombrada —le dije. —¿Le vas a contar a mamá? —preguntó ella. Por un momento me pareció una niña, a pesar de que, al igual que Dante, ya contaba con dieciocho años. —No me queda más remedio que eso, mi amor —le dije, sintiendo pena. Por algún motivo no podía endilgarle ninguna responsabilidad a ella. Es decir, estaba claro que ambos habían consensuado mantener relaciones sexuales. Pero mi hijo era como su padre Octavio. Era una especie de estrella de rock con un magnetismo sobrenatural en las mujeres—. Lo único que puedo hacer por vos es ...
    ... darte un tiempo para que se lo cuentes vos misma a tu mamá. Una semana. Nada más que eso. Y por supuesto, no quiero que vuelvas a coger con tu primo, no sé si será mucho pedir. La pobre me juró que así sería. Conversé un rato con ella, y obtuve algo de información. Por lo visto era la primera vez que lo hacían, cosa que me alivió. La verdad es que iba a ser un inconveniente, porque claramente no podía cortar vínculo con ella y con mi hermana por ese desliz. Los chicos se volverían a ver en alguna reunión familiar, no podía ni quería evitarlo. Pero por un tiempo no permitiría que Emilia pasara la noche en mi casa. La chica se fue, con la cara aún roja por la vergüenza. Después de un rato apareció Dante. Estaba solo en ropa interior, costumbre bastante habitual en él, solo que en esta ocasión me resultó chocante. Tenía un cuerpo privilegiado, al que perfeccionaba haciendo ejercicio. Sus hombros anchos, su abdomen ridículamente marcado. Sus piernas gruesas, que anunciaban una increíble potencia. Sus ojos grandes y verdes. El pelo negro y muy corto. Las facciones perfectas, con un mentón marcado y fuerte, de un chico bello y varonil. Ahora que lo veía así, se parecía muchísimo a su padre cuando tenía esa misma edad. De hecho, eran casi idénticos. Cuando estaba vestido podía parecer diferente, pues obviamente usaba ropas muy diferentes a las de Octavio en su época. Pero ahora que estaba medio desnudo, al igual que cuando estaba montando a Emilia, eran como dos gotas de agua. ¿Por qué ...
«1...345...10»