1. Las perversiones de mi hijo. Capítulo 1


    Fecha: 26/05/2026, Categorías: Erotismo y Amor Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... jamás reparé en el hecho de que su parecido con su padre era tan impresionante? Aparté esa imagen incestuosa de mi cabeza. No porque me escandalizara, sino justamente porque no me escandalizaba tanto como debía. —¿Algo que decir? —pregunté. Dante abrió la heladera y sacó una botella de leche. Sacó la tapa y bebió un largo trago. En esa posición, con el brazo flexionado y levantado, se le marcaron algunos de sus músculos. Mi hijo era una obra de arte. Ya lo sabía desde hacía tiempo, pero por algún motivo ahora empezaba a notar esos detalles. Como si antes solo lo viera en su totalidad, y ahora reparara en la perfección de cada zona de su cuerpo. Noté también que dentro del calzoncillo negro había un bulto considerable. Aunque estaba claro que no tenía una erección, su miembro viril apenas era contenido por su ropa interior. Involuntariamente recordé nuevamente la escena de la noche anterior, aunque en esta ocasión solo me vino a la cabeza la imagen del miembro viril de mi hijo escupiendo semen. De repente reparé en un detalle que en su momento había pasado por alto, pero ahora me llamaba la atención: estaba depilado. No había ningún vello en su pelvis y en su testículo. —La verdad que no tengo nada que decir. Solo lamento que nos hayas visto. Levanté la vista. No me había dado cuenta de que había terminado de beber la leche y ahora me miraba. Y yo me había quedado como una tonta mirando su… Bueno, no había nada que reprocharme. No estaba haciendo nada malo. A cualquier madre ...
    ... que viera a su hijo cogiendo le resultaría difícil sacarse esa imagen de la cabeza. —¿No tenés nada que decir? —dije, intentando mostrarme indignada, aunque el sentimiento que más prevalecía en ese momento era el de la curiosidad—. Me gustaría que me dijeras, por ejemplo, ¿por qué tenías que ir a cogerte justamente a tu prima cuando sabés muy bien que tenés muchas otras chicas que con gusto se acostarían con vos? Dante se encogió de hombros, despreocupado. —¿Y por qué cogerme a esas chicas si a la que me quiero coger es a Emilia? —preguntó, como si nada. Esa maldita imperturbabilidad sí que lo diferenciaba de Octavio. —Justamente, porque es tu prima —dije yo, mirándolo con intensidad, como esperando a que entendiera mi punto. —Es que a mí no me importa que sea mi prima —dijo—. Bueno, en realidad, reconozco que me da un placer extra cuando hago algo que está supuestamente prohibido. Pero la realidad es que no veo que haya hecho nada malo —explicó, confirmando las sospechas que tenía. —¡¿Qué no hiciste nada malo?! ¡Es la hija de Érica, mi hermana! ¿Te imaginás cómo se va a poner cuando se entere? Porque desde ya te aviso que, si no lo confiesa Emilia, se lo voy a decir yo misma—dije yo, sin poder creer su caradurismo. —Bueno… Si lo que más te preocupa es cómo va a reaccionar la tía, supongo que eso también es lo que más le va a preocupar a ella —respondió Dante—. Al final parece que todos se preocupan más por cómo se va a tomar las cosas el otro, pero ¿realmente en qué te afecta ...
«12...456...10»