1. Mis vacaciones laborales (4 - final)


    Fecha: 28/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: SaulOsorio, Fuente: CuentoRelatos

    ... pedí, pero, ¿entonces para qué la tenía?
    
    Sergio: Vas a tener que esperar tu turno carnal… ahhh…
    
    En eso, los labios de Pamela comenzaron a sonar, succionando.
    
    Julio: No es necesario… Ufff qué labios tienes…
    
    Sergio: Aunque estos labios conmigo está mejor… -al ritmo de los golpes contra su cuerpo- Ahhh… perra…
    
    Pamela: Mmm… -solo se le escuchaba succionando el pene de Julio… mmm…
    
    Sergio: Ven aquí chiquitaaa… ahhh… -soltó un gemido profundo acabando- Qué rico, mamita.
    
    Pamela seguía jadeando cuando Sergio terminó, aun así, jadeando exhausto dijo con voz cansada.
    
    Sergio: Y todavía me falta probar ese culote…
    
    Pamela, sin embargo, seguía gimiendo. Julio no tardó en ocupar su lugar, se la montaba sin pausa, el sonido de las embestidas llenaba el cuarto.
    
    Pamela: Ayyy bestiaa… mmm… Juliooo… ayy… no tan fuerte… -se quejaba con un gran gusto-.
    
    Sergio: Tranquilo carnal. No me la mates.
    
    Julio: Tú no la conoces como yo carnal… esta perra goza cuando le doy así, ¿verdad? – le soltaba nalgadas-.
    
    Pamela: Juliooo… mmm así nooo…-mientras gemía con más intensidad–
    
    Las palmadas contra su piel sonaban hasta donde yo estaba. Sergio reía, animando como espectador.
    
    Tras largos minutos, un gemido de Julio marcó su clímax. Después, los tres comenzaron a hablar entre risas, como si compartieran un secreto.
    
    Sergio: ¿Así que ya te la estabas chingando desde antes, cabrón? No mames, si no los veía arriba, ni me la creo.
    
    Julio: Hace rato que no la probaba… ...
    ... pero siempre vuelven, ¿no, mi amor? – le dio una palmada cariñosa pero sonora en el culo-.
    
    Pamela: Jajajaja… soy su vicio, pues.
    
    Sergio: Te entiendo güey… desde que la vi me traía loco. No sabía que hubiera peruanas así de pinches deliciosas…
    
    Pamela: Soy una excepción papi… mitad angelita para uno, mitad puta para otro… u otros -reía satisfecha-.
    
    Julio: Jajaja, que tal conchuda… pero cierto. Agradece que te la comparto carnal.
    
    Sergio: ¿Son swingers o qué pedo?
    
    Pamela: Jajajaja, ¿con Julio? Nooo, cómo crees…
    
    Julio: No, no soy su pareja. Solo… -le dio una palmada juguetona- de vez en cuando nos damos un gustito.
    
    Sergio: Mejor así. No me hubiera querido meter en su relación… Pero si así se porta -sonaba otra palmada- chingada madre, hasta me lo pensaba.
    
    Pamela: Diosss… qué fascinación tienen con mi culo, cabrones.
    
    Sergio: Sabes lo que cargas, güerita… y todavía no me lo das.
    
    Pamela: Sin lubricante no me lo vas a meter, papito… y tú la tienes muy gorda, lo sabes.
    
    Julio: Vámonos abajo otra vez, si o qué carnal.
    
    Pamela: Nooo… acá estamos más cómodos. Además, ¿y si entra Saúl y nos ve así?…
    
    Sergio: Pues cerramos con llave morra… y luego lo dejamos entrar pa’ que disfrute también… ¿qué dices, güerita?
    
    Pamela: No papi… suficiente con ustedes dos. – se escuchó un beso- Tú… – otro beso – Julio… – otro más – y yo.
    
    Sergio: Si me besa así, cómo le digo que no…
    
    Los besos se mezclaban con jadeos. Pamela se entregaba otra vez, y Julio parecía ...
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