-
Violada por ir a una Asamblea Regional
Fecha: 31/05/2026, Categorías: No Consentido Autor: Dorado Soto Estrella, Fuente: TodoRelatos
... de mí, y supe que algo dentro de mí había cambiado para siempre. Me quedé allí, en silencio, con lágrimas corriendo por mis mejillas y la tanga en la boca, hasta que finalmente me quedé dormida, esperando que todo hubiera sido un mal sueño. Al despertar, el sol ya estaba alto. Me dolía todo el cuerpo, y el sabor amargo de la tanga aún estaba en mi boca. Me levanté lentamente, sintiendo cada músculo adolorido. Fui al baño y me miré en el espejo. Mis ojos estaban hinchados y rojos, y había marcas en mi cuello y en mis muñecas. Me quité la ropa y vi los moretones en mis muslos y en mis nalgas. Todo era real, y el dolor en mi interior me recordaba constantemente lo que había sucedido. Me duché, intentando lavar away el recuerdo de esa noche, pero el agua no podía limpiar la suciedad que sentía dentro de mí. Me vestí y salí de la habitación, encontrándome con mis padres en el comedor. "¿Dormiste bien, mi amor?" preguntó mi mamá, sin notar mi estado. Asentí, forzando una sonrisa, y me senté a desayunar, sintiéndome más sola que nunca. Durante el desayuno, apenas probé la comida. Mi estómago se revolvía con cada bocado, y el sabor amargo en mi boca no se iba. Mis padres charlaban animadamente, ajenos a mi tormento interno. "Estrella, ¿estás bien? Te ves un poco pálida," comentó mi papá, notando finalmente mi estado. "Sí, papá. Solo estoy un poco cansada," respondí, intentando sonar convincente. "Ayer fue un día largo." "Claro, mi amor. Descansa un poco más si lo ...
... necesitas," dijo mi mamá, dándome una palmada en el hombro. "Nosotros tenemos algunas cosas que hacer, pero volveremos pronto." Asentí, aliviada de que se fueran. Necesitaba estar sola, procesar lo que había sucedido. Me retiré a la habitación y me tumbé en la cama, abrazándome a mí misma. Las lágrimas comenzaron a caer, y no pude contener los sollozos. Todo mi cuerpo temblaba, y el dolor entre mis piernas era insoportable. Pasé el resto del día en la habitación, sin querer salir. Mis padres regresaron por la tarde, y aunque intentaron incluirme en sus planes, me excusé diciendo que no me sentía bien. "Descansa, mi amor. Mañana será un mejor día," dijo mi mamá, besándome en la frente antes de salir de nuevo. Esa noche, me quedé despierta, mirando al techo. No podía dormir, no podía pensar en nada más que en lo que había pasado. Me sentía sucia, traicionada, y completamente sola. Me pregunté si debería contarle a alguien, pero el miedo me paralizaba. ¿Y si no me creían? ¿Y si pensaban que era mi culpa? Decidí guardar el secreto, al menos por ahora. Al día siguiente, la asamblea continuó, pero yo estaba en piloto automático. Asistí a las sesiones, tomé notas, pero no podía concentrarme. Mis pensamientos estaban atrapados en esa noche, en el dolor, en la humillación. Durante un descanso, me encontré con algunas amigas, y aunque intenté actuar normal, ellas notaron que algo no estaba bien. "Estrella, ¿estás segura de que estás bien? Te ves diferente," preguntó Ana, una ...