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La familia del marido de mi hermana (15)
Fecha: 01/06/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Alfonso, Fuente: TodoRelatos
... adinerada como tú marido. - Bueno, - me corrigió Sara – la que tiene dinero soy yo, jijiji. Antonio tiene una buena posición y muchos contactos, pero la mayoría del dinero que tenemos es mío por la herencia de mis padres. - Pero al casarte con el, supongo que ya es de los dos. - No, no. – volvió a corregirme – Cristóbal, el marido de mi hermana, siempre me ha querido como a una hija, y cuando nos casamos el me aconsejó que hiciese separación de bienes. De hecho el me hizo todos los papeles y me lleva las finanzas desde entonces. Es bueno en esto, y me ha triplicado el dinero que tenía en acciones de empresas y propiedades. Cómo te he dicho, Antonio tiene una buena posición, pero la que tiene dinero soy yo, jijiji. Me dio un beso fugaz en la cara mientras conducía y puse una mano en sus piernas cubiertas por la fina capa. - Has venido muy tapada con el calor que hace. – le insinué. - Es que… no quería que nadie de la zona donde vivo me viera con la ropa que llevo. - ¿Es que es muy atrevida? - Un poco, jijiji. – me dijo con esa sonrisa de niña pilla haciendo una travesura – Pensé que te gustaría. - Te lo diré cuando la vea. Se abrió la capa con timidez y me mostró el vestidito de licra, corto y ajustado, que se había puesto. No era tan corto como pensaba, aunque para ella debía de serlo. Sus bonitas y esculturales piernas quedaron a la vista hasta mitad de los muslos. Volví a poner la mano sobre la carne desnuda y acaricié su piel, tersa y suave. ...
... Noté cómo su cuerpo daba un ligero estertor y se ruborizó al notarlo ella misma. - Jo, no puedo evitar ponerme nerviosa cuando me tocas. - No me importa… si en el fondo te gusta. - Ufff… Claro que me gusta, y estoy deseando que me acaricies y acariciarte cuando estemos solos. - Ahora estamos solos. – le insinué con mi sonrisa de cabroncete. - Bueno… si… pero vamos en el coche y pasan otros coches al lado. - Pero no pueden ver dónde tengo la mano. – la metí entre sus muslos acariciando la pi l fina y suave. - Buffff… - resopló exageradamente – Es que no estoy acostumbrada a estas cosas. – comentó con un tono de voz más grave y profundo. - Pues si nos vamos a seguir viendo, tendrás que acostumbrarte a estas cosas. – subí lentamente la mano hasta meterla bajo la falda. - Buffff… - resopló de nuevo apretando los muslos - ¿Es que haces estás cosas a menudo? - Tienes que cambiar esas ideas tan fijas que tienes en la cabeza. No todo el sexo va de estar desnudos en la cama. Hay muchas cosas que se pueden hacer que, además de excitantes, son divertidas. - Es que… ya te dije que mi experiencia es la que he tenido con mi marido, y ha sido más bien poca. - Tú hermana tampoco la tenía, pero ha abierto la mente y a aprendido rápido. - ¡Y tanto! – exclamó mostrando asombro – No me puedo creer que estuviese contigo y después con tu amigo. Si no me lo hubiese dicho ella misma no me lo hubiese creído. - Ya me dijiste por teléfono que te lo contó. ¿Se lo ...