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Presa escurridiza - Cap 5
Fecha: 02/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos
... estaba completamente a salvo mientras permaneciera allí. Kimberley pretendía visitar todos y cada uno de aquellos puestos. Allí podrían recoger suministros y no necesitaban dinero para hacerlo. Los chips que les habían implantado serían identificados y se cargarían los costes en sus cuentas. Hasta cierto punto le gustaba aquella forma de hacerlo. Cada puesto tenía también asistencia médica, si la necesitaban, y su propio pequeño mercado de esclavos. Las mujeres capturadas podían ser compradas, vendidas o intercambiadas allí ahorrándoles a ellas o a sus captores el largo viaje de vuelta a Gordburg. Kimberley también quería ver aquello. No quería terminar ella en uno de ellos. Aunque podría no importarle ver a Bárbara en uno. Bárbara no entraba en sus planes a largo plazo. Suponía que finalmente la cazarían. Las posibilidades de que ocurriera eran muy, muy altas. Pero ahora era, de nuevo, la Chica-elfo. El año anterior había eludido a un pequeño equipo de profesionales durante varios días, y para cuando la cazaron estaban ya muy cansados. Allí fuera, en los bosques, podría haber más equipos, pero eran todos aficionados. Puede que uno de aquellos equipos, o incluso un individuo suelto, la derribara, pero les iba a hacer trabajar muy, muy duramente. Al mismo tiempo pretendía exhibir su presencia en cada puesto, y en cada oportunidad. Podría desvanecerse en el paisaje cuando Bárbara andaba por allí. Pero por su cuenta podría empezar su propia leyenda local de la audaz, ...
... escurridiza Chica-elfo, y esa era una zona donde, estaba segura, ni Bárbara, ni aquel par de aspecto exótico que habían visto enjauladas en el mercado de esclavos de ayer, podrían competir. Kimberley sonrió para sí misma. Trabaja con lo que tienes. Ocho millas (unos 13 Km.) era una distancia respetable para una excursión por un sendero natural y en ese tipo de senda podrían cubrir la distancia en unas tres horas, incluidas paradas para descansar. Aunque este no era un sendero natural. No había sendero en absoluto, aunque hubiera mucha naturaleza. Kimberley había contado con que allí hubiera poca maleza bajo la cobertura arbórea. Era correcto hasta cierto punto. Parte de aquellos bosques parecían haber sido talados hacía algún tiempo, y de vez en cuando se encontrarían en uno de esos lugares. Luego no había nada salvo maleza con arbustos, enredaderas y árboles jóvenes, todos ellos luchando por un poco de luz solar entre los tocones de los árboles talados. Puesto que la maleza incluía hiedra venenosa(N. del T.: Toxicodendron radicans, planta originaria de América del Norte, produce urticaria) y zarzas decidieron bordear aquellas zonas. Esto llevaba su tiempo. Incluso cuando la marcha era abierta y sencilla, Kimberley insistía en ir despacio. Había por allí muy pocos pinos y andar sobre las hojas era ruidoso. Bárbara aceptaba todas las precauciones de Kimberley con una sonrisa perpleja, incluso su insistencia en no hablar más que en susurros. “¿Podemos llegar pronto a ese ...