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Curas termales.
Fecha: 03/06/2026, Categorías: Hetero Incesto Sexo con Maduras Autor: Juan Alberto, Fuente: SexoSinTabues30
... veces. A la mañana siguiente fuimos a jugar golf y, de mutuo acuerdo, dejamos que la pareja delante de nosotros se distanciase y, los que venían detrás se retrasaran. No fue difícil coordinar todo eso porque los que venían atrás eran cuatro y les tomaba mucho más tiempo de avanzar de hoyo en hoyo. Cuando llegamos al Tee del hoyo 13, que era un par 3 rodeado de tupidos setos, nos miramos alrededor y ella se desnudo rápidamente; tomó el palo cinco y fue a hacer su sensual swing; cuando pisó el Tee, le tomé varias fotos. Luego se detuvo, abrió bien sus piernas y efectuó su swing y yo la inmortalicé para la posteridad. Corrí delante y detrás de ella disparando ráfagas y ráfagas de disparos con mi cámara. Mamá volvió a vestirse, ella se estrechó firme a mi brazo mientras caminábamos y continuábamos nuestro juego al siguiente hoyo. Después de almuerzo retomamos una serie de curas termales. A la cena ambos estábamos muy cansados. —Mami … Tengo mucho sueño …—Le confesé.—¿Qué te parece si miramos las fotografías y luego nos vamos a dormir? … —¡Menos mal! … Pensé que no me ibas a dejar mirarlas …—Me respondió. —¡Pero si tampoco yo las he visto! … —Ja-ja-ja … Eso anda a contárselo a tu abuela … Estoy segura de que ayer las miraste una decena de veces o más … Je-je-je … No sé cómo, pero mamá siempre comprendía las cosas al vuelo, ella siempre sabía todo. Me ruboricé, pero mucho menos que los primeros días. —Como sea … Pero las del campo de golf no las he ...
... mirado … —Entonces vamos y veamos todas las fotografías … Hice como para levantarme, pero ella quería decirme algo y me detuvo. —Escucha atentamente … Yo soy una mujer de clase … Una señora … Pero también soy naturista y no me avergüenzo de mostrarme desnuda ante quienes son como yo y piensan como yo … Pero soy recatada y reservada para el resto del mundo … Nunca escucharas habladurías sobre mi comportamiento … Moví mi cabeza asintiendo y haciéndole ver que comprendía perfectamente su punto de vista, y agregó. —Me gusta enseñarte a vivir como un hombre de bien … No sé donde terminaremos tú y yo … Pero si me escuchas decir “Basta”, prométeme que te detendrás … —Lo prometo … Respondí, tomando su mano en la mía. Sentí que se emocionó, porque no era muy común nuestras muestras reciprocas de sinceridad y afecto. —Bueno … ¿Sabes que se rumorea que tu y yo somos una pareja escandalosa? … Una madura y un muchachito menor de edad … —Mami … Por favor … No quiero volver a escucharte que te defines “una madura” … —¡Guau! … Parece que te gusto mucho de verdad, ¿eh? … —¿Por qué? … ¿Acaso no te has dado ya cuenta de ello? … Subimos a nuestro alojamiento, descargué la fotos del campo de golf en el portátil, lo conecté al grande plasma de la sala de estar y esperé que viniera a sentarse junto a mí. Ella llegó bien provista de aguas termales para beber en cantidades monstruosas, entonces comencé a hacerle ver las secuencias de sus fotos. Al principio vimos las ...