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Curas termales.
Fecha: 03/06/2026, Categorías: Hetero Incesto Sexo con Maduras Autor: Juan Alberto, Fuente: SexoSinTabues30
... imágenes de la noche anterior, yo había quitado aquellas que me parecieron muy obscenas. No quería ofender su sensibilidad, pero por supuesto que las aparté en otro archivo y las conservé solo para mí. Expresamos comentarios varios sobre las fotografías, por la mayor parte positivos, pero también hubo algunos chistosos e irónicos. Mamá era una maestra para darle un cause de normalidad hasta a las cosas más eróticas y cachondas. Asimilaba muchas de las tomas a poses de obras de arte de maestros europeos de todos los tiempos. Pero cuando llegamos a las fotos tomadas en el Tee del hoyo 13 con ella balanceando maravillosamente su culo, inclinada a 90 grados mientras colocaba la pelota en el Tee, intempestivamente me dijo. —¡Detente allí! … Anonadado paré las imágenes y supuse que esto no iba para nada bueno. Ella escrutó la pantalla y luego dijo. —Esas me las borras … Que las mires tú es una cosa … Pero que algún otro mocoso de mierda me vea en esas osadas posiciones, ni hablar … Así que pronto me las vas borrado, ¿entendiste? … —¿Acaso no confías en mí? …—Pregunté deshecho. —Bueno … Sí … Confío en ti y no me da miedo si las archivas en alguna carpeta de tu PC … Incluidas esas de ayer que dijiste que habías borrado … —¡¡Mami!! … —Sí, también esas donde se me ve la panocha mojada y gordiflona … Esas es mejor que las conserves solo para ti … —Está bien, mamá … De acuerdo … Entonces no te molesta si te miro, ¿eh? … —¿Cuándo te haces una paja? … No, ...
... para nada … Espero que lo hagas a menudo … Me halagas … —¿Puedo preguntarte otra cosa, mami? … —Ya que estamos hablando abiertamente, me puedes preguntar cualquier cosa, adelante, vamos … Tal vez esta sea la única ocasión de sincerarnos tú y yo … —¿Cómo lo hago para saber si una mujer esta excitada? … Me sonrió enigmáticamente, tomó mi mano y la acercó a su bata. Soltó el nudo del cinturón y metió mi mano bajo la gruesa tela de algodón, poniéndola sobre su cálido vientre y acercándola a los vellos ralos de su monte de venus. Finalmente, la guió a su ingle y la posó sobre los labios calientes de su coño. —¿Qué estás sintiendo? … Estaba tan alucinado y pasmado por lo que estaba sucediendo que no escuche su pregunta. Ella había espaciado ligeramente sus muslos y yo me había deslizado por su ingle y mi mano se posaba sobre su coño delicioso. —¿Qué estás sintiendo? …—Repitió su pregunta. —Tus vellos … Logré balbucear más asustado que excitado. O tal vez debía describir la increíble sensación de tocar sus labios mayores y menores. Ella empujo mis dedos dentro de su panocha. —¿Acaso no sientes que estoy toda mojada? … No pude responder, pero evidente que había sentido su humedad, entonces añadió. —Pues bien … Cuando una mujer está excitada, se moja … A ese punto me enceguecí y me boté sobre ella, pero ágilmente me quitó el cuerpo y me puso una mano sobre el pecho. —¡Basta! … Soy yo la que comanda el juego … Contrólate y vuelve a sentarte ...