1. Ella intentó todo por serle infiel


    Fecha: 04/06/2026, Categorías: Hetero Autor: erostres, Fuente: CuentoRelatos

    Laura se puso de pie en la bañera alargando la mano en busca de una toalla. Mientras se secaba notaba la suavidad de la tela rizada. Se detuvo un momento a la altura de su pubis húmedo. No, no era el momento, hoy habría sexo de verdad, con un hombre, con un pene de verdad. Ya estaba harta de sucedáneos de plástico. Más valía que su marido no la rechazara otra vez porque hoy quería, no, hoy necesitaba algo auténtico, y estaba dispuesta a conseguirlo como fuera. Siguió frotándose todo el cuerpo hasta quedar seca e impregnada del aroma del suavizante de la toalla, que se mezclaba con el olor del agua de rosas que había vertido en el agua.
    
    Al salir se miró al espejo que ocupaba toda una pared del baño y le gustó lo que veía. A sus treinta y pocos años el tiempo había sido condescendiente con ella y la había tratado bien. Apenas se vislumbraban unas ligeras arrugas de expresión en un rostro ovalado y hermoso. Los pechos seguían en su sitio, turgentes y firmes. Los ojos marrones aún brillaban jovialmente. La cadera se había ensanchado ligeramente, pero eso le daba más rotundidad a su figura, mejorando el resultado final.
    
    Tras secarse rápidamente el corto cabello de un rubio natural oscuro, se maquilló muy ligeramente, tan solo unos toquecitos discretos aquí y allá. Se puso unas gotitas de perfume en el cuello, en el escote y acabó rozando el pelo del pubis para que cogieran algo de ese perfume embriagador que tan caro le había costado. Iba a estrenar un conjunto de ropa ...
    ... interior nuevo. Encaje negro finísimo, casi transparente. Acarició las braguitas y sintió su suavidad. Examinó el sujetador y se lo puso ajustando los tirantes hasta que se sintió cómoda.
    
    Se volvió a mirar al espejo y se gustó, se acabó de colocar los pechos subiéndolos y juntándolos en un gesto mecánico. Se puso las medias y un liguero de fantasía que también estrenaba hoy, a juego con las otras prendas de lencería. Nunca antes había usado liguero. Era un prenda que no entendía muy bien, lo veía incómodo y sin utilidad desde que se inventaron los pantis, pero le habían dicho que a los hombres les excitaba muchísimo, y hoy necesitaba estar irresistible.
    
    Se sentía poderosa, eufórica, estaba lista para poder con todo. Se subió a unos zapatos negros de piel brillante con unos tacones de vértigo. Desde allí dominaba el mundo. Echó un último vistazo al espejo antes de salir y se dijo a sí misma que estaba divina, elegante y sensual.
    
    Así vestida llegó al salón de su casa. Su marido vestido con una vieja bata de franela roja y negra de cuadros estaba tumbado en el sofá absorto con un programa de deportes, y el mando a distancia de la televisión en la mano.
    
    —¿Has visto Pepe lo que tengo aquí? —dijo Laura mientras se levantaba los pechos con las dos manos, con la intención de captar su interés.
    
    Pepe se puso en pie rápidamente soltando el mando y se dirigió hacia ella poniendo sus manos sobre esas espléndidas tetas. Laura pensó que había funcionado, que demostraba interés, al ...
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