1. En la finca de mis abuelos, mi tío fue el primero en comerme el culo, pero cuando él se fue a estudiar, dejé que me lo comieran los peones.


    Fecha: 05/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Incesto Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30

    Si es algo que me ha venido pasando desde hace tiempo, ya que cuando más joven, estando de vacaciones en casa de uno de mis tíos, mis padres se fueron de crucero.
    
    Por lo que me dejaron, al cuidado de mi tío, los primeros días, no pasó nada en especial, aparte de que yo admiraba a mi tío, como si él fuera un héroe de películas, pero ya llevaba yo un poco menos de una semana en su casa, cuando no sé por qué razón mi tío me pasó a dormir, a su cuarto.
    
    Yo la verdad es que no me sentía mal por el cambio, pero desde esa misma noche, comenzaron a sucederme cosas, que en esos momentos no les di la menor importancia.
    
    Ya me preparaba para acostarme, cuando al salir de la ducha, encontré mi pijama tirado en el piso, completamente mojada, pensé que accidentalmente la había dejado caer, y no me había dado cuenta, de eso hasta que salí de la ducha.
    
    La cosa es que cuando se lo comenté a mi tío, a mí me pareció que tampoco le dio mucha importancia, y lo único que me dijo fue. “Acuéstate desnudo al igual que lo hago yo.”
    
    En mi vida me había quedado desnudo, digo cuando me iba a dormir, y el que mi tío, al que yo tanto admiraba, también durmiera así, me hizo sentir bien, así que ambos nos metimos en la cama completamente desnudos, pero yo me encontraba bastante asombrado.
    
    Ya que hasta esos momentos nunca lo había visto a otro hombre completamente desnudo, pero no sé si se lo podrán imaginar, lo que más me llamó la atención de mi tío fue su miembro, desde luego que mucho más ...
    ... grande, largo, y grueso que el mío.
    
    Además, ya estando en la cama, mi tío me comenzó a preguntar si yo había besado alguna vez a una chica, y así seguimos conversando, de cosas de las que yo ni idea tenía de lo que me hablaba.
    
    Hasta que sacó unas revistas porno, y me las comenzó a mostrar, para luego invitarme a que los dos nos masturbáramos, cosa que hasta esos momentos, yo jamás había hecho.
    
    Por lo que cuando me propuso que él agarraba mi pene, y yo el de él, la verdad es que no vi nada malo en ello, es más creo que en esos momentos, en realidad yo deseaba hacerlo.
    
    Así comenzamos a masturbarnos mutuamente, hasta el momento en que sorpresivamente vi, y sentí como salía disparada una gran cantidad de leche de su miembro, mientras que, a mí, apenas y me salieron unas cuantas gotas transparentes.
    
    Pero luego después de limpiarnos las manos, nos acostamos juntos, por lo que sin decirme nada, sentí que me abrazó por la espalda, lo que me hizo sentir de lo mejor.
    
    Durante toda la noche dormí, sintiendo su duro y caliente miembro contra mis nalgas, al siguiente día nos fuimos a cabalgar, y a bañarnos a la posa, donde apenas vi que mi tío se quitó toda la ropa, yo lo imité.
    
    Y estando dentro de la posa, ocasionalmente fui sintiendo como él me fue tocando las nalgas, y ocasionalmente mi pequeño pene, por lo que yo siguiendo su juego, también le agarraba su miembro a él, y también le toqueteaba sus nalgas.
    
    Hasta que me volvió a proponer que lo masturbase, primero ...
«1234...»